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miércoles, 30 de marzo de 2011

FALLECIÓ DESTACADA ACTRIZ TUNERA DIONNE PÉREZ BETANCOURT

José Armando Fernández Salaz
Las Tunas, 5 ene (AIN) Dionne Pérez Betancourt, destacada actriz del teatro, la radio y la televisión de Las Tunas, falleció en esta ciudad a la edad de 57 años, víctima de un infarto cardíaco.
Graduada en la Escuela Nacional de Arte en el año 1974, inició su actividad como profesional en la comunidad del Caney de Las Mercedes, en la Sierra Maestra, integrándose después al Cabildo Teatral de Santiago de Cuba, agrupación con la que realizó varias giras por países de América Latina.
Junto a otras relevantes personalidades de la cultura cubana como Joel James, Raúl Pomares y José Soler Puig, participó también en proyectos artísticos de la radio y la televisión, en los que inició su contacto con la cultura afro-antillana.
En los años 80 del pasado siglo, regresó a Las Tunas, para entregarse al teatro de relaciones y en 1994 fundó el grupo dramático Huellas, agrupación que devendría escuela de las nuevas generaciones de artistas escénicos tuneros.
Durante la misión internacionalista que cumplió en Haití, desarrolló un proyecto cultural en la comuna Marmelade, departamento de Lá Artibonite, donde creó varias agrupaciones de teatro con niños y jóvenes aficionados.
Dionne Pérez, quien recibió la Distinción por la Cultura Cubana y la Medalla Raúl Gómez García, en el verano de 2010, impartió un taller de actuación infantil con el objetivo de desarrollar la vocación por el arte de las tablas desde edades bien tempranas.

sábado, 12 de diciembre de 2009

ACTUA CORO INFANTIL DE DESCENDIENTES DE HAITIANOS EN CAMAGUEY

Camaguey, 9 nov (AIN).- Una mañana de cantorías infantiles y juveniles tuvo lugar en esta ciudad, Patrimonio Cultural de la Humanidad, cuando integrantes de grupos corales actuaron ante un público seguidor de esta manifestación artística.

La actuación del coro Los pequeños príncipes, dirigidos por la licenciada Elizabeth Vidal Corona, abrió las cortinas imaginarias del teatro del Centro Provincial de Patrimonio Cultural, en la Plaza San Juan de Dios, para los niños y jóvenes y su trabajo basado en el lenguaje de señas de los sordos hipoacúsicos, en particular, con el sistema AMA (el otro existentes es el dactilema).

Lograr la comunicación con niños sordomudos y enseñarles lo musical mediante el canto oral y gestual es la base y esencia de la labor de los 26 integrantes de este coro, creado hace 25 años y con la renovación periódica de sus integrantes al arribar a la adolescencia.

Con el nombre de Los soneritos y guiados por el instructor de arte Frank Hernández Ferrer, continuó la jornada por el coro de niños de cinco a trece años y su interpretaron de canciones infantiles, auténticas de Camagüey y de contenido social y político.

El cierre le correspondió darlo a la cantoría Martha Jean Claude, creada el 23 de enero del 2004 con la intención de rescatar la cancionística infantil caribeña, en especial, la haitiana, con sus interpretaciones en creole, y con un repertorio original de su directora Teresita Romero Miranda, integrante del grupo vocal Desandann.

lunes, 4 de agosto de 2008

PASOS ORGANIZATIVOS DE LA COMUNIDAD HAITIANA EN CUBA

Desde mediados del año 2007 los haitianos y sus descendientes en Cuba realizan las coordinaciones pertinentes para sumarse a la Asociación del Caribe como su organización oficial y reconocimiento legal.

Así se ha decidido para todos los integrantes de la comunidad haitiana en Cuba.

La historia de esta etnia en la Mayor de las Antillas data desde prácticamente la formación del país, incluso desde antes de la llegada europeos al Nuevo Mundo, denominado por algunos como el “descubrimiento”, ya que los nativos originarios de Haití, como le llamaron en lengua araucana al “país de altas montañas”, habían emigrado y asentado en Cuba.

Los colonialistas españoles se encargaron de arrasar con los aborígenes, tanto allí, en la isla llamada por ellos como La Española, como en Cuba, todo por el afán de riquezas a extraer en ambos territorios.

Importaron a los negros africanos en uno y otro lugares, dando comienzo a esa negra etapa de la historia de conquista y colonización en América, la esclavitud, durante la cual miles, millones de hombres y mujeres del continente africano perdieron la vida, entregaron su sangre y sufrieron de tanto atropello.

Haití fue ocupada poco a poco de otros elementos europeos, predominando los franceses, los cuales, mediante tratado de su país con España, se adueñaron de esta región.

Se formó en Haití, como parte de todo este proceso, una nueva comunidad, predominantemente francesa y africana, originaria del franco-haitiano.

La Revolución triunfante de los esclavos, en el periodo de 1790 a 1804, originó el éxodo hacia Cuba y hacia otras partes del continente americano de centenares y miles de franceses propiamente y de los franco-haitianos, formando así la segunda emigración hacia la Mayor de las Antillas desde Haití.

La llegada, asentamiento y participación en todos los aspectos de la vida en Cuba, fue dándole un fuerte vínculo al elemento haitiano-cubano.

Un siglo más tarde, con el papel preponderante del naciente imperio norteamericano en Cuba, se produciría la tercera y mayor de las oleadas de inmigrantes procedentes de Haití. Empresas y magnates azucareros norteamericanos, cubanos y otros produjeron la entrada masiva en la Isla de otro manera de esclavitud: los braceros antillanos, mayoritariamente haitianos, para el corte de la caña de azúcar en los campos cubanos.

Así no menos de medio millón de haitianos fueron trasladados a Cuba como fuerza de trabajo barata y sometidos a todo tipo de explotación.

La historia escrita por los burgueses nacionales y extranjeros no recoge en toda su dimensión el horrendo pasaje de explotación, vejámenes y discriminación a que estuvo sometido esta etnia durante las seis largas décadas de presencia suya en la denominada República de Cuba.

No obstante, en cada momento el oriundo de Haití supo enfrentar la situación en Cuba y participar heroicamente en todos los procesos sociales y de liberación popular. Así lo marcan los ejemplos del Cacique Hatuey, en tiempos de la conquista y colonización, las dotaciones o individualmente de esclavos haitianos incorporados a las tropas insurrectas o mambisas durante las Guerras de Independencia cubana, los trabajadores y dirigentes sindicales haitianos en las luchas obreras, y los combatientes haitianos y sus descendientes participantes en el Ejército Rebelde en la última etapa de la liberación cubana en la década de 1950.

Haití, para entonces, estaba sometida a la sangrienta dictadura de Francoise Duvalier, lo que originaba el éxodo de miles de personas hacia diversos países, Cuba entre ellos, con lo que se efectuó una cuarta forma de emigración de haitianos hacia la Mayor de las Antillas: por motivos políticos.

Con el advenimiento de la Revolución Cubana el primero de enero de 1959 se propició por los componentes revolucionarios y progresistas de los haitianos y sus descendientes radicados en Cuba la creación de una Asociación que les agrupara y les facilitara el intercambio entre sus coterráneos.

Así, a principios de los años de 1960 se constituyó una Asociación de Residentes Haitianos, a cuyo frente estuvieron destacadas personalidades residentes en Cuba.

Sus primeras acciones estuvieron encaminadas a la aglutinación de los elementos progresistas que luchaban contra Duvalier, tanto los que consideraban como necesario desarrollar el enfrentamiento armado como los que propugnaban otros métodos de enfrentamiento a la dictadura.

Durante varios años se mantuvo funcionando esta Asociación hasta caer en un impass, en correspondencia con las personas que asumían o no su dirección.

A la altura de febrero de 1991, y paradójicamente cuando el país entraba en un proceso de depauperación de las condiciones económicas, política y sociales, llamado Período Especial, originado por la caída de la Unión Soviética y demás países del campo socialista de Europa, se efectuó una nueva revitalización de la Asociación, asumida esencialmente por descendientes haitianos nacidos en Cuba, y cuyo eje inicial se desenvolvió en la capital del país y después se extendió al resto de las provincias, esencialmente, en la región oriental.

Las acciones desarrollada por el conjunto de dirigentes y activistas de la Asociación en esa etapa fue la de rescatar la autoestima entre los descendientes haitianos, lograr que los propios miembros de esta etnia realizaran el reconocimiento público de ellos como descendientes de haitianos y no de “franceses”, o la negación de su condición como muchos acostumbraban a declarar.

Muchas décadas de discriminación y explotación sufridas en la llamada República hasta el 1959 hacían aparecer al haitiano y a sus descendientes como la última de las categorías sociales, económicas y de toda naturaleza en Cuba.

El haitiano y sus descendientes eran discriminados no sólo por su condición de pobre, como una de las únicas etnias en Cuba que no contaba con medios de producción propios, recursos naturales u otros objetos de riqueza material, sino también por ser extranjero y no dominar bien la lengua española.

Los discriminaban los cubanos blancos y de otra pigmentación de la piel pero, peor aún, los discriminaban por los propios negros cubanos que preferían ver muertas a sus hijas antes que casadas o en relaciones amorosas con un haitiano o sus descendientes.

En número reducido acudían a las escuelas los niños y, sobre todo, las niñas, descendientes de haitiano, y eran objeto de burlas por su manera de vestir, de peinar o de hablar el español. Despectivamente se les llamaba “pichón de haitiano”.

El creole, la lengua materna de sus padres, era hablado por ellos a lo interno de sus hogares y no en público, para tratar de esconder su origen haitiano.

Por tales circunstancias, a pesar de la acción liberadora de la sociedad originado por la Revolución Cubana, treinta años después de aquel Primero de Enero aún subsistían en las mentes y en las vidas de numerosos descendientes de haitianos los rezagos discriminatorios de épocas pasadas, y preferían ocultar o no exponer en público su ascendencia haitiana.

El Grupo Gestor de la Asociación de Residentes y Descendientes Haitianos en Cuba (ARDHC) se dio a la paciente tarea de contrarrestar estos prejuicios y atraer hacia su seno a los haitianos y sus descendientes en el país.

La labor consecuente, diaria y sistemática de ellos, junto al cada vez mayor panorama de rescate cultural que propiciaban las instituciones del país, fueron calando en una cada vez mayor número de personas que se sumaron al propósito de llegar a tener una Asociación propia de haitianos y sus descendientes, por demás una de las pocas, sino la única agrupación en Cuba de una etnia mayoritariamente de pigmentación de la piel negra.

El 10 de febrero de 1991 tuvo su fecha de reactivación como una agrupación sociocultural y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) fungió como el órgano de relación., y en todo instante brindó una esmerada atención y apoyo a los propósitos de la Asociación.

Además de la labor proselitista entre los haitianos y sus descendientes en el país, el Comité Gestor inició un grupo de actividades propias sobre la cultura haitiana, tal y cuales fueron una conferencia del escritor y director de cine Rassoul Labuchin sobre Haití su economía y desarrollo social, la primera, y un encuentro con los periodistas y otras personas que concurrieron a la toma de posesión del presidente Jean Bertrand Aristide.

Desde un primer momento se fijó el rescate de las tradiciones históricas de Haití, sus costumbres y su folklore, el empleo del creole y otras tradiciones.

Las “Tardes haitianas” se convirtieron en un medio para el intercambio informativo y cultural de esta comunidad, a la vez que se desarrolló una sistemática atención a la familia de los fallecidos y otras acciones sociales.

Se conmemoran y celebraron las efemérides haitianas y se abrieron aulas para la enseñanza del creole.

El reencuentro familiar es una de las líneas de trabajo del Asociación.

Un ejemplo de participación activa respecto a los problemas concretos del país fue la constitución y resultados de una Brigada de Trabajo Voluntario de sus asociados y de haitianos estudiantes en Cuba o refugiados que, por espacio de 15 días en dos años consecutivos participaron en áreas agrícolas en apoyo al Programa Alimentario. La Brigada se denominó Emilio Bárcena Pier, en homenaje al descendiente de haitianos participante en la guerra de liberación revolucionaria y caído en combate.

Otra evidencia lo fue la constitución de la primera cooperativa agropecuaria haitiana en Cuba, en el municipio de Florida, provincia de Camaguey, una parte de cuya producción se destinó al apoyo alimentario de Círculos Infantiles y Hogares de Ancianos de aquel territorio.

También miembros de la Asociación contribuyeron con su labor voluntaria en la construcción de la Villa Panamericana, al este de la capital.

Como parte de la labor de la Asociación estuvieron las acciones realizadas por la comunidad con los refugiados haitianos llegados a Cuba.

En la medida en que se fue fortaleciendo como organización, y que sus actividades fueron cada vez más difundidas y trascendidos sus contenidos, se propició un movimiento de identificación y acercamiento a la Asociación de haitianos residentes y sus descendientes en Cuba.

Sus filas se incrementaron tanto en Ciudad de La Habana como en las otras provincias, lo que originó la necesidad de estructurar el Comité Gestor en filiales. Así se crearon las filiales de Matanzas, Florida, Morón Ciego de Avila, Camaguey, Esmeralda, Santiago de Cuba y Guantánamo, como las primeras, y propugnándose la constitución en otros lugares como Amancio Rodríguez, Las Tunas, Holguín, etc.

Con el incremento del turismo en Cuba se originó igualmente una arribazón mayor de ciudadanos haitianos residentes en Estados Unidos, Canadá, Francia y en otros lugares, los que se comunicaron con la comunidad en el país y fueron atendidos por ésta.

También se propició el intercambio de la Asociación con comunidades haitianas residentes en otros países.

La comunidad ha promocionado la creación y apoyado la constitución de grupos folklóricos de descendientes de haitianos en Cuba, tanto en la capital como en el resto del país.

El Gobierno de la capital le entregó un local al Comité Gestor para que se reparara y convirtiera en la futura Casa de la Cultura Haitiana en Cuba, a la vez que sede de la Asociación de Residentes Haitianos y sus Descendientes.

Fueron invitados oficialmente directivos del Comité Gestor y por primera vezen 1995 una delegación de la comunidad haitiana en Cuba visitó Haití. También se produjeron visitas a Canadá.

Desde el 1994 el Comité Gestor inició los pasos para la inscripción oficial de la Asociación en los órganos de justicia del país. Hasta ese entonces primaba el criterio en el ICAP de que, como este organismo era el órgano de relación de la Asociación, no se necesitaba una inscripción oficial ante el Ministerio de Justicia.

Se elaboraron los proyectos de Estatutos, Reglamentos y demás documentos solicitados para la inscripción como Asociación y e presentaron ante el Ministerio de Justicia.

El Comité Gestor y la comunidad en su conjunto organizaron y desarrollaron en la capital el Primera, Segunda y Tercera Semanas de la Cultura Haitiana en Cuba, durante los años 1993 (del 3 al 9 de enero), en 1994 ((primera quincena de enero), y en 1995 (25 de junio al 2 de julio), en los que participaron numerosos grupos folkóricos del país portadores de la cultura haitiana, así como artistas haitianos de Estados Unidos y Canadá que actuaron durante ambas semanas de festejos.

La Asociación, que hasta diciembre de 1995 se denominó Asociación de Residentes y Descendientes de Haitianos en Cuba (ARDHC) pasa a llamarse en lo adelante como Asociación de Haitianos y sus Descendientes en Cuba (ADHC), según se acordó en el Primer Encuentro de la Asociación con sus filiales en las provincias.

El Día Internacional del Creole, instituido en 1979 en las Isla Seychelles, y que se festeja anualmente en todas las regiones del mundo donde se habla este idioma, se celebró por primera vez en Cuba por la Asociación el 29 de octubre de 1996 en el ICAP, como parte de las actividades por el Día de la Cultura Cubana (20 de octubre).

En el año 1997 el Comité Gestor recibe la orientación de que por decisión oficial del país, hasta tanto no estuviera inscrita en el Registro de Asociaciones, del Ministerio de Justicia, no estaba autorizado a realizarse más actividades de la comunidad haitiana como tal.

Tal y como hasta el momento venía ocurriendo, el Comité Gestor fue fiel celador de la Legalidad Socialista y suspendió, desde entonces, toda actividad oficial como Asociación.

Parejamente dio los pasos para que se acelerara lo que ya hacía un tiempo largo había presentado ante las autoridades correspondientes: la solicitud de inscripción ante el ICAP, como Organo de Relación, y el Ministerio de Justicia.

Vendría, al año siguiente, una etapa fatídica en el Comité Gestor, en la Asociación y en la comunidad haitiana en Cuba.

El principal directivo del Comité Gestor se apareció con la propuesta de crear otra asociación con destino al seguimiento del creole en el país, con la participación exclusiva de personas de estudios superiores.

Esta idea fue rebatida y considerada una locura, por cuanto esta lengua en Cuba era practicada sólo por los haitianos y sus descendientes, de los cuales la inmensa mayoría de los autóctonos eran iletrados o de muy bajo nivel escolar y, lo más importante de todo, que ya la propia Asociación de Haitianos y sus Descendientes en Cuba (ADHC),
no solamente tenía entre sus objetivos la promoción del creole en el país, sino que era parte intrínseca de su contenido como organización. Que la idea propuesta generaría la división en la comunidad haitiana.

Las desavenencias originadas desembocaron en un agrio intercambio de acusaciones y refutaciones por parte del principal directivo del Comité Gestor y un grupo de seguidores contra el resto de sus integrantes, y una acción recíproca de estos contra aquel.

Se decidió suspender al individuo que ostentaba el cargo de Presidente y nombrar sucesivamente a otras personas que desempeñaran esas funciones.

Lo peor de todo es que, por una actitud inadecuada del antiguo Presidente, este problema trascendió y fue mostrado por él en un intercambio que provocó con el recién electo Presidente de Haití, Rene Preval, en la sede de la Embajada de ese país en Cuba.

Toda esta situación generó, como se había advertido, una frustrante división entre la comunidad haitiana en el país, y en su seno comenzaron a surgir iniciativas de creación de la Asociación distinta a la original, con sede en Guantánamo, Camaguey u otros lugares.

El Comité Gestor continuó, en todos estos años transcurrido hasta la fecha, propiciando la elevación de la autoestima entre los haitianos y sus descendientes en Cuba, estimulando el rescate y desarrollo de la cultura haitiana en el país, atendiendo el reencuentro familiar, promoviendo líneas de acción solidaria y proyectos de colaboración con el pueblo haitiano, y gestionando la unidad en el seno de la comunidad haitiana –incluso, con aquellos que tomaron otro derrotero y fomentaron la división-.

La Dirección del país decidió no autorizar el reconocimiento de más organizaciones no gubernamentales en el país y, como parte de ello, fortalecer la agrupación en la Asociación del Caribe de todos aquellos oriundos o descendientes de las islas y zonas de esta región.

Hasta este momento y durante los últimos diecisiete años, los inmigrantes haitianos y sus descendientes nacidos en Cuba habían laborado para crear una Asociación propia.
Asociación de Haitianos y sus Descendientes en Cuba (ADHC),

El Comité Gestor de la Asociación de Haitianos y sus Descendientes en Cuba (ADHC),
fiel a sus votos por la Revolución Cubana, acata esta decisión y estimula a sus integrantes y a la comunidad haitiana en el país a inscribirse en la sede central y filiales de la Asociación del Caribe, proceso que se desarrollará paulatinamente durante el presente año 2008.

FESTEJOS TRADICIONALES HAITIANOS EN CUBA

La comunidad haitiana mantiene vivas las costumbres, ritos, tradiciones traídas desde su querido Haití y las han sumado a la realidad cubana, formando parte del gran tramado que forma la cultura nacional.

En la actualidad se realizan en el territorio nacional las llamadas Semanas de la Cultura, dentro de las cuales se insertan varias ceremonias y festejos haitianos por parte de grupos folklóricos haitianos y gran participación popular.

He aquí una parte de tales celebraciones dentro de las fiestas populares tradicionales cubanas:

PROVINCIA DE CIENFUEGOS

FECHA MUNICIPIO FESTIVIDAD COMUNIDAD
S/F PALMIRA Tumba Francesa

PROVINCIA DE CIEGO DE AVILA

FECHA MUNICIPIO FESTIVIDAD COMUNIDAD
1-agosto BARAGUA Fiesta 1 de agosto
17-31-dic. BOLIVIA Fiestas haitianas Ballina
4-dic. CIRO REDONDO Vodu Cacahual
4-17-dic. VENEZUELAN Bandé Rara

PROVINCIA DE CAMAGUEY

FECHA MUNICIPIO FESTIVIDAD COMUNIDAD
17-dic. CAMAGUEY Vodu
Marzo-Abril ESMERALDA Bandé Rara
Dic.-6-ene. ESMERALDA Vodú
23-25-dic. MINAS Vodú Caidije-La Lima- La Gabriela
Marzo-Abril MINAS Bandé Rara Caidije-La Lima- La Gabriela
Nov.-dic. SANTA CRUZ DEL SURVodú Jagua
Marzo-Abril SIBANICU Bandé Rara Pensylvania 1- Pensylvania 2-
Pensylvania 3- central Siboney
Marzo-Abril SIBANICU Vodú Pensylvania 1- Pensylvania 2-
Pensylvania 3- central Siboney
17-ago. Y 17-dic. SIERRA DE CUBITAS Vodú Sola

Fuente: FIESTAS POPULARES TRADICIONALES CUBANAS, Colectivo de autores, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, Editora Ciencias Sociales, La Habana, 1998.

MUESTRA ITINERANTE DEL CINE DEL CARIBE


La idea de organizar una Muestra de Cine Itinerante del Caribe surgió en el año 2005 durante la celebración de un festival de cine cubano en Kingston, Jamaica.

Como soportes del proyecto estarían la UNESCO y la Asociación de Estados del Caribe, en el orden internacional, y los gobiernos y entidades culturales de los países donde se mostrara, en lo nacional.

La primera edición de este propósito se materializó en el Sir Cecil Jacobs Auditórium, de Basaterre, capital del estado insular de St. Kitts y Nevis, desde el 22 de febrero, con 30 títulos de cortos y de ficción.

Aportaron recursos e iniciativas el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), de Cuba, el Ministerio de Cultura y Turismo de Jamaica, CARICOM, la Oficina Regional de Cultura de la UNESCO, TeleSur y otras instituciones culturales del ámbito antillano.

Según el calendario propuesto se realizaría en Belice (11-17 de abril), Jamaica (18-25 de abril), Saint Barthelemy (25-30 de abril), Bahamas (7–12 de mayo), Haití (11-13 de mayo), Santa Lucía (13-20 de mayo), Dominica (14-20 de mayo), Granada (18 -20 de mayo), Trinidad y Tobago (23-27 de mayo), San Vicente y las Granadinas (29 de mayo al 2 de junio).

"Estrategias para la Colaboración e Integración en el cine y el Audiovisual del Caribe", encuentro convocado en ocasión del quinto Congreso Internacional Cultura y Desarrollo, en el Palacio de las Convenciones de La Habana, entre los días 11 y 14 de junio, constituyó el momento para la presentación de la Muestra de Cine Itinerante del Caribe en Cuba.

Este intercambio propició la inauguración de la Cinemateca del Caribe para la catalogación, conservación y patrimonio del cine del área, con un fondo inicial de 150 filmes, y con asiento en La Habana y Kingston.

En la República Dominicana comenzó el 14 y hasta el 20 de junio la Muestra de Cine Itinerante del Caribe, con el auspicio de la Secretaría de Cultura, la Cinemateca Dominicana y la UNESCO .

Continuará el calendario por Antigua y Barbudas, Aruba, Barbados, Curazao, Guadalupe, Guyana, Martinica, Puerto Rico y Surinam.

El subtitulaje de las obras en la muestra ha sido realizado por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) e incluye creolé y papiamento además del francés y del inglés.

Respecto a Haití, el director del Centro de Investigaciones de Haití, África y Caribe de Montreal, el sociólogo, historiador y cineasta haitiano Frantz Voltaire integra el Comité de Selección de la Muestra.

El filme "¿El presidente tiene sida?", del cineasta haitiano Arnold Antonin, se encuentra entre las películas de la Muestra Itinerante. Está protagonizado por el actor de Hollywood Jimmy Louis, de origen haitiano, y se encamina a la lucha contra la enfermedad del SIDA en Haití, uno de los países más afectado por esta pandemia en el Caribe.

REGLAMENTO DE LA MUESTRA DE CINE ITINERANTE DEL CARIBE

1. La Muestra será integrada por filmes de ficción, documentales y de Animación. Largometrajes, medio y cortometrajes realizados en cine o video. Los autores de las obras serán nacionales de los países del Caribe, aunque tengan residencia en otro país.
2. Las obras propuestas a la curaduría y selección de la Muestra serán pre-sentadas en formato DVD o VHS, en la norma NTSC. Excepcionalmente, en norma PAL.
3. El Comité de selección de cada país (grupo de coordinación y contacto) seleccionará un máximo de 3 obras en cualquiera de las categorías men-cionadas, las que serán enviadas a la Oficina del Comité Organizador de la Muestra de Cine Itinerante del Caribe, en la sede del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC). Calle 23 Núm. 1155 entre 10 y 12, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP. 10400.
4. Las obras propuestas a la curaduría deberán recibirse en la Oficina de la Muestra de Cine Itinerante del Caribe antes del 15 de noviembre del 2006.
5. Un Comité de Selección, integrado por 4 prestigiosos cineastas caribeños, un representante de la UNESCO, y el Director de una de las más importantes compañías de distribución y exhibición de cine en el Caribe, seleccionará las obras que integrarán la Muestra y, a la vez, conformará el programa de 14-16 horas de proyecciones, desglosadas en 7 programas de 2 a 2: 30 horas de duración.
6. El calendario, itinerario y demás precisiones de la Muestra se darán a conocer previas coordinaciones y consultas con las instituciones oficiales, grupos de contacto y coordinación de los países implicados y los diferentes actores de la misma.
7. Las obras deberán presentarse al Comité Organizador, subtituladas en inglés, francés o español cuando el idioma de la versión original sea el creole; y, en todos los casos, cualesquiera sea el idioma de la versión original, los filmes deben ser acompañados por lista de diálogos que per-mitan el subtitulaje que realizará la Muestra a los filmes seleccionados en los idiomas inglés, francés y español para facilitar su exhibición en los diferentes países del área.
8. Los costos del envío de las copias, desde el lugar de expedición a la Oficina de la Muestra, estarán a cargo de quienes proponen los filmes en cada país. La copia propuesta a la selección contendrá exclusivamente la obra en cuestión grabada en VHS (NTSC) o DVD. Adicionalmente, se so-licita, siempre que sea posible, el envío de material de prensa y publicidad, fotos, press kitts, carteles y trailers (DVD, DVCAM o VHS).
9. La Muestra no asumirá los gastos de transportación o alojamiento de los directores, cuyas obras sean seleccionadas para integrar su programación. Aunque el Comité Organizador hará las coordinaciones necesarias, este importante aspecto de los contenidos del Evento ha de ser asumido por cada país que recibe la Muestra Itinerante de Cine del Caribe, y facilitar la presencia de uno o dos cineastas, representantes de la Muestra, por lo menos 5 de los 7 días de proyecciones de los filmes. Los cineastas, quie-nes, siempre que sea posible, acompañarán la Muestra en los diferentes países, serán también diversos, lo que contribuirá a multiplicar y dar mayor riqueza y amplitud a la experiencia. Un director de Haití, entonces, podrá intercambiar con el público de Guadalupe o de Belice; uno de Trinidad y Tobago junto a un cubano podrán confrontar su obra y la de sus colegas del Caribe con el público de Trinidad, o San Vicente y las Granadinas, o Martinica; o un cineasta de Curazao lo podría hacer con el público de Santa Lucía, o Barbados, etcétera.
10. La Muestra recaba también la colaboración de las instituciones culturales y de gobierno en los países a los que concurrirá, para que éstos sufraguen los gastos de publicidad, así como faciliten la logística técnica requerida (cine o sala de exhibición, equipo y técnico de proyección); la convo-catoria a las personalidades de la cultura, académicos y profesionales de los medios, quienes destaquen con su asistencia a las proyecciones de los filmes, la importancia de este acercamiento al quehacer del cine y el audiovisual en la región, estimulando así la asistencia general del público a las salas que exhiban la Muestra.
11. La presentación de obras a la selección de la Muestra supone la aceptación de este Reglamento.

AFRICA Y EL CARIBE EN MUESTRA CINEMATOGRÁFICA EN LA HABANA

Un ciclo de cine sobre Africa y el Caribe se inaugurará durante el XII Festival Internacional de Poesía de la Habana, del 28 de mayo al 2 de junio del 2007, confirmaron los organizadores.

La multisala Infanta, en la capital cubana, será la sede de la muestra que abrirá el 31 de mayo y cuyo programa integrará armónicamente música, canto y proyecciones cinematográficas.

El escritor haitiano Jacques Roumain (1907-1944), será recordado con la exhibición del filme Cumbite (1964), del realizador cubano Tomás Gutiérrez Alea (1928-1996), adaptación de su novela Gobernadores del rocío.

A propósito de este tributo se lanzará una nueva edición de ese importante texto de la literatura caribeña que data de 1944, considerado por la crítica como el testamento literario del intelectual haitiano.

Puerto príncipe mío, filme dedicado a Haití, del cineasta cubano Rigoberto López Pego (Roble de olor), se sumará al conjunto de producciones que rescatarán para el público asistente el legado de la cultura africana y caribeña.

Se prevén, además, conferencias y estrenos de documentales sobre otras figuras de esas regiones como el senegalés Leopold Sedar Senghor y el angolano Agostinho Neto, entre otros. (Fuente: PL)

COLABORACION DE Lic Martha Oneida Perez

CORONADA NUEVA REINA DE LA TUMBA FRANCESA POMPADOUR-SANTA CATALINA DE RICCI, DE GUANTÁNAMO

Por: Víctor Hugo Purón Fonseca y Lisván Lescaille Durand
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
Tomado de JUVENTUD REBELDE DIGITAL 27 de marzo de 2007 22:41:24 GMT
http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2007-03-27/coronada-nueva-reina-de-la-tumba-francesa/

Justina Ofelia Jarrosay Jarrosay se convirtió a los 82 años en la nueva Reina de la Tumba Francesa

GUANTÁNAMO.— Justina Ofelia Jarrosay Jarrosay se convirtió a los 82 años en la nueva Reina de la Tumba Francesa Pompadour-Santa Catalina de Ricci, de Guantánamo, primera Obra Maestra Cubana del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad declarada por la UNESCO.

La flamante monarca sustituye a Leonor Terry Dupuy, quien por problemas de salud y sus 94 años fue declarada Reina de Honor de esta sociedad, en ceremonia efectuada en la sede de la centenaria institución, en el popular barrio de la Loma del Chivo.
Funcionarios del Ministerio de Cultura en la provincia entregaron sendos diplomas a las realezas, que continúan una tradición de épocas coloniales.
A la derecha, Justina Ofelia Jarrosay, la nueva reina de la Tumba Francesa guantanamera, acompañada de Leonor Terry, ahora Reina de honor.



Durante la coronación se dio a conocer la invitación a participar en el Segundo taller de superación a portadores, enviada a Damaris Sánchez Limonta, bailarina y miembro de la junta directiva de la Tumba Francesa de Guantánamo, por Hermann von Hoof, director de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe (ORCALC), radicada en La Habana, y Manuel Palacios Soto, presidente de la Comisión Nacional de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de Cuba.

Sensibilizar y formar a los portadores y autoridades locales relacionados con esta relevante expresión patrimonial de las artes del espectáculo, es objetivo del mencionado Taller, que se realizará el 27 y 28 de marzo de 2007 en la ciudad de Holguín, capital de una de las provincias orientales donde existe también una agrupación de Tumba Francesa, al igual que en la igualmente vecina de Santiago de Cuba.

La Tumba Francesa Pompadour-Santa Catalina de Ricci es la única sobreviviente entre varias formadas en el extremo oriente cubano.

Proclamada en 2003 Obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad por la UNESCO, la Tumba (tambor africano) Francesa es descrita como un tipo de baile, canto y percusión muy animado que encarna uno de los vínculos más antiguos y perceptibles con el patrimonio afro-haitiano en todo el Oriente cubano.

El reconocimiento de la UNESCO señala que es el fruto de la fusión, en el siglo XVIII, de la música de Dahomey (África Occidental) y de bailes tradicionales europeos, especialmente franceses.

«La Tumba francesa —señala la fundamentación— llegó a Cuba con los esclavos haitianos, que fueron trasladados al archipíelago tras las revueltas de 1790. Los primeros testimonios escritos de esta tradición se remontan a los principios del siglo XIX. Fueron halladas en las plantaciones de café cerca de las ciudades de Santiago y Guantánamo.

SANTOS GARCÍA SIMÓN DESCENDIENTE DE HAITIANOS: UN GRADUADO DE LA PRIMERA ESCUELA NACIONAL PARA INSTRUCTORES DE ARTE

Por: M.sC: Silvia Álvarez Ramos.

El camino de la vida, su voluntad de acero, las oportunidades que da la Revolución por igual a todos sus hijos llevaron a Santos García Simón de más de seis décadas a convertirse en un ejecutor apasionado de la política cultural de la Revolución cubana en la provincia de Ciego de Ávila, después de culminar sus estudios en la primera escuela nacional para becarios: La de instructores de arte creada en el año 1960 por la Revolución.

Nació el día 8 de Diciembre de 1944 en el batey La Jacinta, situado al este del municipio Ciro Redondo, de la provincia Ciego de Avila. Hijo y nieto de haitianos tuvo que trabajar muy duro desde pequeño, según nos cuenta “para ayudar a resolver los problemas de la casa. Fueron años de mucho esfuerzo y sacrificio, muy difíciles, había mucha miseria; si no llega la Revolución, yo nunca hubiera podido estudiar, mis padres no tenían medios, ni economía para ello. Con sólo 12 años yo laboraba como repartidor de leche en la lechería el Jobabaliado, después, distribuía periódicos en las agencias Excélsior y el País, y posteriormente realizaba labores como dependiente de perfumería, joyería y cosméticos en la quincalla El Néctar”.

Tener la oportunidad de ingresar a la Escuela de Instructores de Arte, como muchísimos jóvenes con inquietudes y aptitudes artísticas y culturales desde la capital hasta los más recónditos e intrincados parajes del país, fue sin dudas un hermoso sueño, hecho realidad. Es así como se convierte en uno de los 2000 o más estudiantes que ingresaron en los edificios del hotel Comodoro, antigua propiedad privada de una compañía norteamericana, y que por voluntad soberana del pueblo y el Gobierno Revolucionario de Cuba, pasaba a ser un recinto educacional símbolo y expresión del alba que iluminaba al verde caimán.

El 19 de abril de 1961 el joven humilde del batey La Jacinta lleno de sueños y esperanzas ocupaba un pupitre entre los miles de educandos hijos de obreros y campesinos que habían dicho presente. En esos justos momentos el pueblo cubano le propinaba un golpe contundente y demoledor a las fuerzas mercenarias que alentadas, reclutadas, armadas, y pagadas por el imperialismo yanqui invadían el territorio nacional, osaban pisar la tierra que un día los vio nacer y a la cual traicionaban sin reparo. Días antes se había declarado el carácter socialista de Cuba. Ese día memorable, en el mismo corazón de la Ciénaga de Zapata, en un lugar llamado Playa Girón, el imperialismo yanqui era derrotado por primera vez en América Latina.

Santos García participa en disímiles tareas y se dedica fundamentalmente en la escuela a la labor política como miembro del Buró de la Unión de Jóvenes Comunistas y Presidente de la Unión de Estudiantes de Secundaria. En 1965 se gradúa como Instructor de Arte, y es reconocido como uno de los más destacados en la escuela; lo ubican a laborar en el Centro Vocacional de Artes Plásticas en la antigua región de Ciego de Ávila.

Su primera actividad relacionada con la especialidad estuvo encaminada a organizar el primer festival obrero de artistas aficionados y a dirigir la Brigada de Instructores de Arte Raúl Gómez García integrada por más de 700 egresados.

El objetivo social de ella- señala Santos- era aglutinar a todos los graduados en función de apoyar e impulsar el trabajo de las artes en los centros docentes, granjas, bases campesinas, zonas rurales y de esta manera hacer cumplir la política cultural de la Revolución cubana”.

Posteriormente la Dirección Provincial de Cultura en Camagüey lo selecciona como Delegado Regional de Cultura en Florida; contaba solamente con 23 años y, con la nueva aplicación de la división política- administrativa en el país en 1976, es propuesto por Lázaro Vázquez Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia de Camagüey, como integrante de la comisión que llevaría a la práctica los nuevos cambios en el sector de la Cultura.

Asume la tarea de Director de Cultura en la joven y floreciente provincia de Ciego de Ávila; al respecto manifiesta Santos García:...

” Esta época, estuvo caracterizada por orientaciones adecuadas del compañero Armando Hart Dávalos que en aquel momento era el Ministro de Cultura, sobre la dirección a seguir, las estrategias de desarrollo cultural a aplicar para alcanzar los resultados que exhibió posteriormente la provincia. Contamos para ello con el apoyo de los órganos centrales de la máxima dirección del Estado y del Partido en el territorio.

“Entre los logros significativos del trabajo desarrollado en aquella etapa se pueden mencionar: la creación de las 10 instituciones culturales básicas, el rescate y la revitalización de las fiestas tradicionales, la preparación de los cuadros en los diferentes niveles, la proyección de eventos culturales municipales y provinciales, la celebración de las semanas de la cultura, el diseño de las investigaciones relacionadas con la elaboración del Atlas de la cultura popular y tradicional de la provincia, la reparación, remodelación y el acondicionamiento de centros culturales, entre muchísimos proyectos más que nacieron del amor, el entusiasmo, la inteligencia, la voluntad, consagración y la experiencia de cuadros y trabajadores del sector ”.

En 1978 Santos revitaliza la Feria de Arte Popular. En relación con ello explica:

”La idea sobre la celebración de este evento ocurre en un Consejo de Dirección con el Dr. Hart Dávalos en la Escuela Nacional de Arte en Ciudad de La Habana al cual asistieron todos los directores provinciales de Cultura.

En uno de los puntos del orden del día se analiza el plan de eventos del Ministerio, con todos los eventos de las antiguas provincias que habían en Cuba antes de la división político-administrativa; pero el documento no tenía ninguno que expresara el universo variado y la diversidad cultural de las provincias nuevas como era el caso de Ciego de Ávila.

El doctor Hart recomienda que se estudiara la posibilidad de que, teniendo en cuenta que las provincias centrales y especialmente Ciego de Ávila tenía una fuerte tradición cultural y folklórica, se analizara lo que se podía hacer para divulgar y exhibir lo que se tenía. Fue allí donde se decidió hacer una feria que recogiera todo el acontecer y universo de tradiciones de toda la provincia.

Solicitamos permiso para hacer el estudio y además realizar el primer evento porque se sabía que estaban creadas todas las condiciones, y para ello se contaba con: Las tradiciones de los Bandos Rojo y Azul de Majagua, la de los Jamaiquinos en Baraguá, la de los Haitianos en los municipios de Venezuela, Morón, Ciro Redondo, Bolivia y Primero de Enero, además de todas las herencias hispánicas de la parte norte de la provincia”.

Ya en la década de los años 1990 concluye los estudios que lo acreditan como Licenciado en la especialidad de Educación Plástica en el Instituto Superior Pedagógico José Martí de la provincia de Camagüey y tras 19 años de labor recesa su período de mandato como dirigente principal del organismo en el territorio; seis meses después, es propuesto por Armando Hart para desempeñar la responsabilidad de Director del Circo Nacional de Cuba.

¿Cómo pudo asumir esta nueva responsabilidad?

”Para desempeñar esta tarea visité instituciones circenses en diferentes partes del continente: México, República Bolivariana de Venezuela y el de Beto Carrero en Brasil.

“El trabajo del circo me apasionó, aprecié que se vivía otra ilusión en la vida, fue otra manera de alimentarme espiritualmente. El circo es como un bichito que se te mete por la piel; yo mismo tenía una idea equivocada sobre ese trabajo tan maravilloso, dirigiendo me fui contagiando y fui descubriendo lo bello y hermoso que es; constituye una de las expresiones culturales de mayor integralidad, aquí te das cuenta que el payaso que hace reír, el malabarista, el acróbata, y todos los demás tienen tantos problemas como cualquier ciudadano común y corriente; y es ahí donde está la grandeza del artista de circo.

“Veía al circo como los circos que iban de pueblo en pueblo antes del triunfo de la Revolución, que eran muy pobres y tenían escasos recursos; pero el circo de Cuba tiene muchas grandezas; en primer lugar está el valor humano de todos los que trabajan, su sensibilidad, el deseo de llevarle al público lo mejor, lo arriesgado que son muchos de sus números artísticos y después el compromiso de que todo salga bien, de que quede prácticamente el número que le brindan al pueblo “perfecto”, se corresponde con todo ello, el amor a la patria y el deber moral de defender con el arte las conquistas de todo un pueblo” .

Santos García trabaja actualmente en la UNEAC como especialista de Artes Plásticas, atiende el frente de comercialización y personalidades de la cultura, e incursiona en la realización de un proyecto con el Circo Nacional de Cuba y una firma Italiana la Quick Production que consiste en la creación en el polo turístico de Cayo Coco del Centro de Promoción de Espectáculos de Arte Circense y Variedades, oferta cultural que articulará y entroncará el elemento circense a todas las expresiones artísticas bajo un nombre muy singular ”Llegó al Batey”

“El espectáculo será netamente cubano, explotándose lo folklórico con el objetivo de contribuir a difundir el verdadero patrimonio cultural de la provincia y la nación. Este centro, situado en un medio ecológico de una belleza sin igual, estará ubicado frente al Hotel Cinco Estrellas Trip Cayo Coco; se pretende que tenga características de un parque botánico y se proyecta vincular al público con la naturaleza, el medio ambiente y las artes. Constará de dos carpas lujosas”.

Después de casi 40 años de haber sido formado como instructor de arte ¿qué él le aconseja a los jóvenes que ingresan a estas escuelas recién creadas por la Revolución?

“Para mí la escuela fue extraordinariamente importante porque definió mi vida y la de muchos jóvenes como es el caso de Ángel Morán y Andrés Avellé. Nosotros sabíamos porque los profesores lo comentaban, que nuestra formación era parte de una estrategia para llevar hacia adelante el desarrollo de la cultura y el arte.

“Los jóvenes de hoy que son alumnos de estos centros tienen el privilegio de contar con una escuela maravillosa con todas las condiciones creadas; deben estar consciente de que ellos se han convertido en protagonistas de una gran batalla, la batalla por el arte y la cultura. Si se forman teniendo en cuenta las ideas y los logros de la generación que represento y con los objetivos que todos deseamos alcanzar a través de ellos, estoy seguro que este momento histórico será trascendental por los logros que se pueden exhibir, para Cuba y para el Mundo, una sociedad diferente donde los valores del hombre se ponen al servicio del mejoramiento humano, estudiar todos los días, a todas horas, a cada momento, aprendiendo de todos, es la premisa para lograr llegar muy lejos en esta difícil misión”.

En premio a su encomiable y fructífera trayectoria dedicada a la promoción, divulgación y rescate de la más rica, valiosa, y diversa riqueza cultural de la nación por más de tres lustros, en función de educar, instruir y enaltecer los valores y principios humanos que sustentan a su pueblo, Santos García Simón ha sido galardonado y reconocido con diversas medallas, y distinciones, A él le asiste el mérito de haber sido protagonista de una página trascendente e imborrable en la historia del perfeccionamiento y desarrollo de la sociedad cubana.

DANZA FOLCLORICA OKAY: HAITIANIDAD, RELIGIOSIDAD, SIMBIOSIS ÉTNICA E IDENTIDAD CULTURAL

Por: M.sC. Silvia Álvarez Ramos.

Haití, república reconocida por numerosos estados, pertenece a las islas de las Antillas Mayores y está bañada por el Mar Caribe.

Su nombre, tomado de la lengua aborigen arawak, significa tierra de altas montañas. Para el escritor cubano Alejo Carpentier conocer a Haití fue conocer al Reino de este Mundo.

Las primeras oleadas de inmigrantes haitianos que desembarcaron por puertos cubanos se caracterizaron por ser esclavos de los colonos franceses que huyeron de Haití a raíz del estallido de su independencia (1804), lograda tras largos años de lucha iniciada en 1791 por una ceremonia del culto vodú entre los esclavos, que al son de los tambores transmitían la orden de alzamiento junto con plegarias en lenguas africanas llamando a los hombres al combate para liberarse del yugo francés.

Según Vivian R. Dulce Moreira en el texto Balance y Perspectiva del estudio del problema identidad en la provincia de Ciego de Ávila, entre los años 1913-1921 “embarcaron a la Isla alrededor de 81000 haitianos que se asentaron en su gran mayoría en las otroras provincias del Oriente del país y de Camagüey”,.

Posteriormente, señala Anaís Puig Rodríguez en el documento: Las tradiciones haitianas en el municipio de Venezuela, entre los años 1923 al 1927, " se produce otro flujo migratorio que a diferencia del primero en que vinieron hombres solos, en este, trajeron a sus compañeras, las cuales, con su trabajo, aportarían algo a la economía familiar con la aspiración de reunir dinero para regresar a su tierra y organizar algún modesto negocio.

“Estas aspiraciones, fueron fallidas porque la vida no les fue tan fácil como la pintaban los contratistas, el dinero no entraba a montones a sus bolsillos, este solo alcanzaba para sostener precariamente a la familia que iba numéricamente en aumento con la llegada de los hijos, así se fueron asentando, echando raíces que se afianzaron al sentirse los hijos nacidos en Cuba como verdaderos productos de nuestra tierra, ellos poblaron gran parte de los campos y bateyes cubanos siendo utilizados en su gran mayoría como mano de obra barata, para realizar labores agrícolas como: cortar y sembrar caña entre otras actividades”.

De esta forma es que se asientan la inmensa mayoría de inmigrantes de esta etnia en los poblados de la región de Ciego de Ávila en los centrales azucareros: Stewart, Jagüeyal, Santo Tomás, Jatibonico, Algodones y Ciego de Ávila.

La danza folklórica Okay

Los haitianos y sus descendientes que poblaron las colonias cañeras situadas en las diferentes localidades del municipio de Venezuela, son los que más tarde se agruparon para formar parte de la danza folklórica Okay.

Okay (Les Cayes) es el nombre del puerto por donde embarcaron, en su mayoría, los conterráneos del legendario Francois Mackandal que, desde su tierra querida, salieron en busca de fuente de trabajo hacia un país que los acogería como hijos. Es por ello que como dijera el periodista Tomás Barceló, al ponerle este nombre a la agrupación ese pueblo vive en sus memorias.

Esta agrupación danzaria surge entre los años 1981-1982, creada por el compositor musical e investigador José Manuel García Delgado, que en esos años elabora el Atlas de la cultura popular tradicional del territorio. El descubre la variedad y riqueza infinita que han aportado las diferentes etnias a la cultura local, provincial y nacional y en este análisis la cultura haitiana se le revela como la de mayor autenticidad.

La danza brinda un atractivo estético singular gracias al colorido de los trajes típicos del país; se entremezclan los colores: amarillo, violeta, azul, rojo, naranja, el blanco, toda una gama que hacen aún más bello el espectáculo danzario.

El carácter de la danza es eminentemente religioso y de divertimento; se ejecuta en dos líneas paralelas y se realizan círculos, las filas de hombres y mujeres se colocan frente a frente y llevan a cabo complicados esquemas entrecruzándose e intercambiando lugares.

Los participantes se alinean y bailan al unísono en el mismo sitio. La pareja no se cambia. A veces, las formaciones de parejas se mantienen dentro de un esquema ya establecido; a menudo en círculo o en cuadrado. La coreografía puede cambiar varias veces durante el transcurso de la danza; las parejas pueden avanzar y entrelazarse con otras parejas, que después deshacen el trabajo en círculo para dibujar un gran círculo o dos concéntricos. A menudo ofrecen la oportunidad de demostrar la destreza del bailarín. Una de estas formas de danza muchas veces es ejecutada por un virtuoso que en ocasiones baila con un machete o por la Reina. Los orígenes, pasos y coreografía de la danza, no se separan de su contexto cultural.

En la fiesta ritual los danzantes bailan en paso acompasado frente al toque fuerte del tambor que constituye un llamado al mundo mágico religioso de sus deidades ancestrales. Los movimientos rítmicos y acentuados de la cabeza, ojos, hombros, brazos, cintura, torso y pies se entremezclan en la euforia, algarabía y alboroto que también aparecen en sus cantos donde primeramente invocan a sus orishas y posteriormente recuerdan sus ritos, folklore y costumbres de antaño. Los giros expresivos con gran emotividad, y fortaleza, el sacrificio del animal, el canto del cantante principal y el coro que responde, la actitud de altruismo, poder y provocación insinuosa de la Reina constituyen elementos que acercan cada vez más a los bailadores, cantores y espectadores presentes, a la cultura de esa tierra que un día los vio emprender viaje y a la cual jamás regresaron.

La danza consiste casi siempre en esquemas de pasos muy repetitivos y complejos de aprender, los movimientos tienden a ser difíciles y requieren un entrenamiento, sus formaciones y progresiones en el espacio varían, los diseños tienen, o han tenido, significados simbólicos. Los bailarines pueden estar alineados uno junto a otro, seguirse entre sí, tocarse o no. Si se tocan, el contacto puede ser de varias formas; tomándose de las manos, por la cintura o los hombros, o bien enlazando los brazos. Se le da vida a una historia o argumento en los elementos coreográficos que se exponen; en todas ellas, los movimientos de los bailarines ilustran las historias que se cantan. La danza, implica acciones del pueblo como: trabajar, sembrar, dormir, jugar, cantar, bailar, regañar a un niño, o actos rituales.

El trabajo de forma circular simboliza el movimiento aparente del Sol o de la Luna, aparece también un objeto simbólico, como el chivo, o bailar delante del tambor en franco desafío, lo que constituye una alternancia de poder mágico, el trabajo del coro suele tener un guía y un grupo que responde en forma de pregunta respuesta.

El vestuario de los bailarines y los elementos que lo distinguen influyen en la naturaleza de los movimientos, las faldas amplias y los pañuelos, son manipulados con elegancia y virtuosismo.

Extremadamente importante es el acompañamiento musical y está relacionado con formas musicales, con el ritmo y la medida. Tanto la música como los pasos danzarios acentúan el segundo tiempo y se afianza en el trabajo de los tres tambores que se nombran, según Anaís Puig Rodríguez: “uno grande (un tronco ahuecado) de sonido grave llamado “guó tambú” el cual se percute con un trozo de madera, y dos más pequeños el “leguedé” y el “groundé” cuyo sonido es más agudo y se tocan con baquetas más finas. También se utiliza el cencerro y las maracas”, todo ello apoyado por el coro que canta junto al cantante principal canciones de: travay (trabajo), son lwa ( sobre sus dioses), pou yo bonboche(para ellos divertir), pon ti moun (para niños), pou trese ribon (para tejer cintas), pou rara (carnaval haitiano).

Al apreciar todo lo que acontece se da cuenta uno que este derroche de emotividad, belleza, líneas que se dibujan, formas, colores, movimientos, palabras, sonidos, juegos intrascendentes, canto, dinamismo danzario y cultural no es de Haití, es herencia del patrimonio cultural de la nación cubana.

Okay, es expresión genuina del acervo cultural de este pueblo que como un crisol se ha fundido para ser lo que es, conserva las raíces que la sustentan, al llevar 25 años o más de experiencia, y un currículum que avala la participación en eventos internacionales, nacionales, provinciales y municipales, tiene claras diferencias con agrupaciones danzarias de esta naturaleza en el país y la provincia, sentido de pertenencia y el reconocimiento del pueblo, se asume como el reencuentro consciente con su legado histórico y consigo mismo en franca correspondencia con la realidad y con el contexto de actuación en el que se desenvuelve.

Aunque algunos pudieran pensarlo, Okay, no es cultura negroide, ella es blanco, mulato, indio, chino, árabe, es una mezcla interétnica, de cubanos que son felices porque: tienen patria y libertad, entonces: danzan, cantan, bailan, juegan, ríen, se divierten, adoran a sus santos y defienden a la Revolución con su arte.

Su participación anual en las fiestas tradicionales del 10 de octubre, en la de Ana María del Mar en el puerto pesquero de Júcaro, en la del Palenque de Jagüeyal, y en los Festivales del Creador Musical Daniel Cruz Cosa en el municipio y en la provincia, su participación en la fiesta del Caribe o del Fuego en Santiago de Cuba, en los festivales Internacionales de la Cultura Haitiana en La Habana, constituyen expresión del acercamiento cada vez más consciente y su inserción en la vida cultural de este pueblo que se siente representado en cada actuación y lo asume como parte de su identidad cultural.

Papa upa (ya fallecido), Berta, Zenaida, Lázara, Imad, Aleida, Félix, Ledú, Marta, Anaís, Gertrudis y los demás artistas aficionados integrantes de esta agrupación son depositarios de la autenticidad cultural propia de lo verdaderamente autóctono. Para todos ellos el reconocimiento más grande que pueda tener una agrupación artística: El amor y cariño del pueblo y de la comunidad de haitianos y sus descendientes del municipio de Venezuela, de Cuba y del propio Haití.

PRESENCIA PRESIDENTE DE HAITI ACTUACION DEL GRUPO VOCAL DESANDANN

El presidente de Haití René Preval asistió en la noche del domingo 18 de marzo a la gala del encuentro de la Francofonía en Cuba, donde actuó el grupo vocal Desandann.

Acompañado por los embajadores de Francia y de Haití en la Mayor de las Antillas, Marie- France Pagnier y Jen Raymond Simon, respectivamente, y de funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y otros representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en el país, Preval disfrutó también de la actuación de un conjunto musical y danzario de la cultura árabe.


Desandann, único grupo vocal en creole conocido hasta el momento en Cuba y en el área del Caribe, incluido el propio Haití, surgió en 1994 como iniciativa de varios descendientes de la comunidad haitiana, en especial de su directora, Emilia Díaz Chávez, graduada de Dirección Coral en 1978.

Su repertorio, todo en creole, proviene del folklore haitiano y muestra hoy día diversos ritmos y géneros: el yambalú, el merengue, música de origen religiosa del vudú, y otros. A veces incorporan movimientos corporales, muy típico en el haitiano y con cierta influencia cubana, como acompañantes de la interpretación oral.

Tanto en Haití, donde han actuado en varias oportunidades, como en Estados Unidos de Norteamérica –lugar en el que han estado en tres oportunidades-, Francia, Canadá, Martinica y México han conocido de su maravilloso arte vocal.

El grupo ha sido premiado en diversos certámenes nacionales e internacionales, y recibido el reconocimiento y homenaje de las autoridades y pueblo de la provincia de Camaguey y de otros territorios del país.

Antecedió a su actuación en la gala la interpretación de varios números vocales de la Cantoría Martha Jean Claude, una agrupación de niños descendientes de haitianos de 6 a 16 años de edad, y dirigidos por Teresita Romero Miranda, del propio grupo Desandann.