lunes, 4 de agosto de 2008

MUESTRA ITINERANTE DEL CINE DEL CARIBE


La idea de organizar una Muestra de Cine Itinerante del Caribe surgió en el año 2005 durante la celebración de un festival de cine cubano en Kingston, Jamaica.

Como soportes del proyecto estarían la UNESCO y la Asociación de Estados del Caribe, en el orden internacional, y los gobiernos y entidades culturales de los países donde se mostrara, en lo nacional.

La primera edición de este propósito se materializó en el Sir Cecil Jacobs Auditórium, de Basaterre, capital del estado insular de St. Kitts y Nevis, desde el 22 de febrero, con 30 títulos de cortos y de ficción.

Aportaron recursos e iniciativas el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), de Cuba, el Ministerio de Cultura y Turismo de Jamaica, CARICOM, la Oficina Regional de Cultura de la UNESCO, TeleSur y otras instituciones culturales del ámbito antillano.

Según el calendario propuesto se realizaría en Belice (11-17 de abril), Jamaica (18-25 de abril), Saint Barthelemy (25-30 de abril), Bahamas (7–12 de mayo), Haití (11-13 de mayo), Santa Lucía (13-20 de mayo), Dominica (14-20 de mayo), Granada (18 -20 de mayo), Trinidad y Tobago (23-27 de mayo), San Vicente y las Granadinas (29 de mayo al 2 de junio).

"Estrategias para la Colaboración e Integración en el cine y el Audiovisual del Caribe", encuentro convocado en ocasión del quinto Congreso Internacional Cultura y Desarrollo, en el Palacio de las Convenciones de La Habana, entre los días 11 y 14 de junio, constituyó el momento para la presentación de la Muestra de Cine Itinerante del Caribe en Cuba.

Este intercambio propició la inauguración de la Cinemateca del Caribe para la catalogación, conservación y patrimonio del cine del área, con un fondo inicial de 150 filmes, y con asiento en La Habana y Kingston.

En la República Dominicana comenzó el 14 y hasta el 20 de junio la Muestra de Cine Itinerante del Caribe, con el auspicio de la Secretaría de Cultura, la Cinemateca Dominicana y la UNESCO .

Continuará el calendario por Antigua y Barbudas, Aruba, Barbados, Curazao, Guadalupe, Guyana, Martinica, Puerto Rico y Surinam.

El subtitulaje de las obras en la muestra ha sido realizado por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) e incluye creolé y papiamento además del francés y del inglés.

Respecto a Haití, el director del Centro de Investigaciones de Haití, África y Caribe de Montreal, el sociólogo, historiador y cineasta haitiano Frantz Voltaire integra el Comité de Selección de la Muestra.

El filme "¿El presidente tiene sida?", del cineasta haitiano Arnold Antonin, se encuentra entre las películas de la Muestra Itinerante. Está protagonizado por el actor de Hollywood Jimmy Louis, de origen haitiano, y se encamina a la lucha contra la enfermedad del SIDA en Haití, uno de los países más afectado por esta pandemia en el Caribe.

REGLAMENTO DE LA MUESTRA DE CINE ITINERANTE DEL CARIBE

1. La Muestra será integrada por filmes de ficción, documentales y de Animación. Largometrajes, medio y cortometrajes realizados en cine o video. Los autores de las obras serán nacionales de los países del Caribe, aunque tengan residencia en otro país.
2. Las obras propuestas a la curaduría y selección de la Muestra serán pre-sentadas en formato DVD o VHS, en la norma NTSC. Excepcionalmente, en norma PAL.
3. El Comité de selección de cada país (grupo de coordinación y contacto) seleccionará un máximo de 3 obras en cualquiera de las categorías men-cionadas, las que serán enviadas a la Oficina del Comité Organizador de la Muestra de Cine Itinerante del Caribe, en la sede del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC). Calle 23 Núm. 1155 entre 10 y 12, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP. 10400.
4. Las obras propuestas a la curaduría deberán recibirse en la Oficina de la Muestra de Cine Itinerante del Caribe antes del 15 de noviembre del 2006.
5. Un Comité de Selección, integrado por 4 prestigiosos cineastas caribeños, un representante de la UNESCO, y el Director de una de las más importantes compañías de distribución y exhibición de cine en el Caribe, seleccionará las obras que integrarán la Muestra y, a la vez, conformará el programa de 14-16 horas de proyecciones, desglosadas en 7 programas de 2 a 2: 30 horas de duración.
6. El calendario, itinerario y demás precisiones de la Muestra se darán a conocer previas coordinaciones y consultas con las instituciones oficiales, grupos de contacto y coordinación de los países implicados y los diferentes actores de la misma.
7. Las obras deberán presentarse al Comité Organizador, subtituladas en inglés, francés o español cuando el idioma de la versión original sea el creole; y, en todos los casos, cualesquiera sea el idioma de la versión original, los filmes deben ser acompañados por lista de diálogos que per-mitan el subtitulaje que realizará la Muestra a los filmes seleccionados en los idiomas inglés, francés y español para facilitar su exhibición en los diferentes países del área.
8. Los costos del envío de las copias, desde el lugar de expedición a la Oficina de la Muestra, estarán a cargo de quienes proponen los filmes en cada país. La copia propuesta a la selección contendrá exclusivamente la obra en cuestión grabada en VHS (NTSC) o DVD. Adicionalmente, se so-licita, siempre que sea posible, el envío de material de prensa y publicidad, fotos, press kitts, carteles y trailers (DVD, DVCAM o VHS).
9. La Muestra no asumirá los gastos de transportación o alojamiento de los directores, cuyas obras sean seleccionadas para integrar su programación. Aunque el Comité Organizador hará las coordinaciones necesarias, este importante aspecto de los contenidos del Evento ha de ser asumido por cada país que recibe la Muestra Itinerante de Cine del Caribe, y facilitar la presencia de uno o dos cineastas, representantes de la Muestra, por lo menos 5 de los 7 días de proyecciones de los filmes. Los cineastas, quie-nes, siempre que sea posible, acompañarán la Muestra en los diferentes países, serán también diversos, lo que contribuirá a multiplicar y dar mayor riqueza y amplitud a la experiencia. Un director de Haití, entonces, podrá intercambiar con el público de Guadalupe o de Belice; uno de Trinidad y Tobago junto a un cubano podrán confrontar su obra y la de sus colegas del Caribe con el público de Trinidad, o San Vicente y las Granadinas, o Martinica; o un cineasta de Curazao lo podría hacer con el público de Santa Lucía, o Barbados, etcétera.
10. La Muestra recaba también la colaboración de las instituciones culturales y de gobierno en los países a los que concurrirá, para que éstos sufraguen los gastos de publicidad, así como faciliten la logística técnica requerida (cine o sala de exhibición, equipo y técnico de proyección); la convo-catoria a las personalidades de la cultura, académicos y profesionales de los medios, quienes destaquen con su asistencia a las proyecciones de los filmes, la importancia de este acercamiento al quehacer del cine y el audiovisual en la región, estimulando así la asistencia general del público a las salas que exhiban la Muestra.
11. La presentación de obras a la selección de la Muestra supone la aceptación de este Reglamento.

AFRICA Y EL CARIBE EN MUESTRA CINEMATOGRÁFICA EN LA HABANA

Un ciclo de cine sobre Africa y el Caribe se inaugurará durante el XII Festival Internacional de Poesía de la Habana, del 28 de mayo al 2 de junio del 2007, confirmaron los organizadores.

La multisala Infanta, en la capital cubana, será la sede de la muestra que abrirá el 31 de mayo y cuyo programa integrará armónicamente música, canto y proyecciones cinematográficas.

El escritor haitiano Jacques Roumain (1907-1944), será recordado con la exhibición del filme Cumbite (1964), del realizador cubano Tomás Gutiérrez Alea (1928-1996), adaptación de su novela Gobernadores del rocío.

A propósito de este tributo se lanzará una nueva edición de ese importante texto de la literatura caribeña que data de 1944, considerado por la crítica como el testamento literario del intelectual haitiano.

Puerto príncipe mío, filme dedicado a Haití, del cineasta cubano Rigoberto López Pego (Roble de olor), se sumará al conjunto de producciones que rescatarán para el público asistente el legado de la cultura africana y caribeña.

Se prevén, además, conferencias y estrenos de documentales sobre otras figuras de esas regiones como el senegalés Leopold Sedar Senghor y el angolano Agostinho Neto, entre otros. (Fuente: PL)

COLABORACION DE Lic Martha Oneida Perez

CORONADA NUEVA REINA DE LA TUMBA FRANCESA POMPADOUR-SANTA CATALINA DE RICCI, DE GUANTÁNAMO

Por: Víctor Hugo Purón Fonseca y Lisván Lescaille Durand
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
Tomado de JUVENTUD REBELDE DIGITAL 27 de marzo de 2007 22:41:24 GMT
http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2007-03-27/coronada-nueva-reina-de-la-tumba-francesa/

Justina Ofelia Jarrosay Jarrosay se convirtió a los 82 años en la nueva Reina de la Tumba Francesa

GUANTÁNAMO.— Justina Ofelia Jarrosay Jarrosay se convirtió a los 82 años en la nueva Reina de la Tumba Francesa Pompadour-Santa Catalina de Ricci, de Guantánamo, primera Obra Maestra Cubana del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad declarada por la UNESCO.

La flamante monarca sustituye a Leonor Terry Dupuy, quien por problemas de salud y sus 94 años fue declarada Reina de Honor de esta sociedad, en ceremonia efectuada en la sede de la centenaria institución, en el popular barrio de la Loma del Chivo.
Funcionarios del Ministerio de Cultura en la provincia entregaron sendos diplomas a las realezas, que continúan una tradición de épocas coloniales.
A la derecha, Justina Ofelia Jarrosay, la nueva reina de la Tumba Francesa guantanamera, acompañada de Leonor Terry, ahora Reina de honor.



Durante la coronación se dio a conocer la invitación a participar en el Segundo taller de superación a portadores, enviada a Damaris Sánchez Limonta, bailarina y miembro de la junta directiva de la Tumba Francesa de Guantánamo, por Hermann von Hoof, director de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe (ORCALC), radicada en La Habana, y Manuel Palacios Soto, presidente de la Comisión Nacional de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de Cuba.

Sensibilizar y formar a los portadores y autoridades locales relacionados con esta relevante expresión patrimonial de las artes del espectáculo, es objetivo del mencionado Taller, que se realizará el 27 y 28 de marzo de 2007 en la ciudad de Holguín, capital de una de las provincias orientales donde existe también una agrupación de Tumba Francesa, al igual que en la igualmente vecina de Santiago de Cuba.

La Tumba Francesa Pompadour-Santa Catalina de Ricci es la única sobreviviente entre varias formadas en el extremo oriente cubano.

Proclamada en 2003 Obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad por la UNESCO, la Tumba (tambor africano) Francesa es descrita como un tipo de baile, canto y percusión muy animado que encarna uno de los vínculos más antiguos y perceptibles con el patrimonio afro-haitiano en todo el Oriente cubano.

El reconocimiento de la UNESCO señala que es el fruto de la fusión, en el siglo XVIII, de la música de Dahomey (África Occidental) y de bailes tradicionales europeos, especialmente franceses.

«La Tumba francesa —señala la fundamentación— llegó a Cuba con los esclavos haitianos, que fueron trasladados al archipíelago tras las revueltas de 1790. Los primeros testimonios escritos de esta tradición se remontan a los principios del siglo XIX. Fueron halladas en las plantaciones de café cerca de las ciudades de Santiago y Guantánamo.

SANTOS GARCÍA SIMÓN DESCENDIENTE DE HAITIANOS: UN GRADUADO DE LA PRIMERA ESCUELA NACIONAL PARA INSTRUCTORES DE ARTE

Por: M.sC: Silvia Álvarez Ramos.

El camino de la vida, su voluntad de acero, las oportunidades que da la Revolución por igual a todos sus hijos llevaron a Santos García Simón de más de seis décadas a convertirse en un ejecutor apasionado de la política cultural de la Revolución cubana en la provincia de Ciego de Ávila, después de culminar sus estudios en la primera escuela nacional para becarios: La de instructores de arte creada en el año 1960 por la Revolución.

Nació el día 8 de Diciembre de 1944 en el batey La Jacinta, situado al este del municipio Ciro Redondo, de la provincia Ciego de Avila. Hijo y nieto de haitianos tuvo que trabajar muy duro desde pequeño, según nos cuenta “para ayudar a resolver los problemas de la casa. Fueron años de mucho esfuerzo y sacrificio, muy difíciles, había mucha miseria; si no llega la Revolución, yo nunca hubiera podido estudiar, mis padres no tenían medios, ni economía para ello. Con sólo 12 años yo laboraba como repartidor de leche en la lechería el Jobabaliado, después, distribuía periódicos en las agencias Excélsior y el País, y posteriormente realizaba labores como dependiente de perfumería, joyería y cosméticos en la quincalla El Néctar”.

Tener la oportunidad de ingresar a la Escuela de Instructores de Arte, como muchísimos jóvenes con inquietudes y aptitudes artísticas y culturales desde la capital hasta los más recónditos e intrincados parajes del país, fue sin dudas un hermoso sueño, hecho realidad. Es así como se convierte en uno de los 2000 o más estudiantes que ingresaron en los edificios del hotel Comodoro, antigua propiedad privada de una compañía norteamericana, y que por voluntad soberana del pueblo y el Gobierno Revolucionario de Cuba, pasaba a ser un recinto educacional símbolo y expresión del alba que iluminaba al verde caimán.

El 19 de abril de 1961 el joven humilde del batey La Jacinta lleno de sueños y esperanzas ocupaba un pupitre entre los miles de educandos hijos de obreros y campesinos que habían dicho presente. En esos justos momentos el pueblo cubano le propinaba un golpe contundente y demoledor a las fuerzas mercenarias que alentadas, reclutadas, armadas, y pagadas por el imperialismo yanqui invadían el territorio nacional, osaban pisar la tierra que un día los vio nacer y a la cual traicionaban sin reparo. Días antes se había declarado el carácter socialista de Cuba. Ese día memorable, en el mismo corazón de la Ciénaga de Zapata, en un lugar llamado Playa Girón, el imperialismo yanqui era derrotado por primera vez en América Latina.

Santos García participa en disímiles tareas y se dedica fundamentalmente en la escuela a la labor política como miembro del Buró de la Unión de Jóvenes Comunistas y Presidente de la Unión de Estudiantes de Secundaria. En 1965 se gradúa como Instructor de Arte, y es reconocido como uno de los más destacados en la escuela; lo ubican a laborar en el Centro Vocacional de Artes Plásticas en la antigua región de Ciego de Ávila.

Su primera actividad relacionada con la especialidad estuvo encaminada a organizar el primer festival obrero de artistas aficionados y a dirigir la Brigada de Instructores de Arte Raúl Gómez García integrada por más de 700 egresados.

El objetivo social de ella- señala Santos- era aglutinar a todos los graduados en función de apoyar e impulsar el trabajo de las artes en los centros docentes, granjas, bases campesinas, zonas rurales y de esta manera hacer cumplir la política cultural de la Revolución cubana”.

Posteriormente la Dirección Provincial de Cultura en Camagüey lo selecciona como Delegado Regional de Cultura en Florida; contaba solamente con 23 años y, con la nueva aplicación de la división política- administrativa en el país en 1976, es propuesto por Lázaro Vázquez Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia de Camagüey, como integrante de la comisión que llevaría a la práctica los nuevos cambios en el sector de la Cultura.

Asume la tarea de Director de Cultura en la joven y floreciente provincia de Ciego de Ávila; al respecto manifiesta Santos García:...

” Esta época, estuvo caracterizada por orientaciones adecuadas del compañero Armando Hart Dávalos que en aquel momento era el Ministro de Cultura, sobre la dirección a seguir, las estrategias de desarrollo cultural a aplicar para alcanzar los resultados que exhibió posteriormente la provincia. Contamos para ello con el apoyo de los órganos centrales de la máxima dirección del Estado y del Partido en el territorio.

“Entre los logros significativos del trabajo desarrollado en aquella etapa se pueden mencionar: la creación de las 10 instituciones culturales básicas, el rescate y la revitalización de las fiestas tradicionales, la preparación de los cuadros en los diferentes niveles, la proyección de eventos culturales municipales y provinciales, la celebración de las semanas de la cultura, el diseño de las investigaciones relacionadas con la elaboración del Atlas de la cultura popular y tradicional de la provincia, la reparación, remodelación y el acondicionamiento de centros culturales, entre muchísimos proyectos más que nacieron del amor, el entusiasmo, la inteligencia, la voluntad, consagración y la experiencia de cuadros y trabajadores del sector ”.

En 1978 Santos revitaliza la Feria de Arte Popular. En relación con ello explica:

”La idea sobre la celebración de este evento ocurre en un Consejo de Dirección con el Dr. Hart Dávalos en la Escuela Nacional de Arte en Ciudad de La Habana al cual asistieron todos los directores provinciales de Cultura.

En uno de los puntos del orden del día se analiza el plan de eventos del Ministerio, con todos los eventos de las antiguas provincias que habían en Cuba antes de la división político-administrativa; pero el documento no tenía ninguno que expresara el universo variado y la diversidad cultural de las provincias nuevas como era el caso de Ciego de Ávila.

El doctor Hart recomienda que se estudiara la posibilidad de que, teniendo en cuenta que las provincias centrales y especialmente Ciego de Ávila tenía una fuerte tradición cultural y folklórica, se analizara lo que se podía hacer para divulgar y exhibir lo que se tenía. Fue allí donde se decidió hacer una feria que recogiera todo el acontecer y universo de tradiciones de toda la provincia.

Solicitamos permiso para hacer el estudio y además realizar el primer evento porque se sabía que estaban creadas todas las condiciones, y para ello se contaba con: Las tradiciones de los Bandos Rojo y Azul de Majagua, la de los Jamaiquinos en Baraguá, la de los Haitianos en los municipios de Venezuela, Morón, Ciro Redondo, Bolivia y Primero de Enero, además de todas las herencias hispánicas de la parte norte de la provincia”.

Ya en la década de los años 1990 concluye los estudios que lo acreditan como Licenciado en la especialidad de Educación Plástica en el Instituto Superior Pedagógico José Martí de la provincia de Camagüey y tras 19 años de labor recesa su período de mandato como dirigente principal del organismo en el territorio; seis meses después, es propuesto por Armando Hart para desempeñar la responsabilidad de Director del Circo Nacional de Cuba.

¿Cómo pudo asumir esta nueva responsabilidad?

”Para desempeñar esta tarea visité instituciones circenses en diferentes partes del continente: México, República Bolivariana de Venezuela y el de Beto Carrero en Brasil.

“El trabajo del circo me apasionó, aprecié que se vivía otra ilusión en la vida, fue otra manera de alimentarme espiritualmente. El circo es como un bichito que se te mete por la piel; yo mismo tenía una idea equivocada sobre ese trabajo tan maravilloso, dirigiendo me fui contagiando y fui descubriendo lo bello y hermoso que es; constituye una de las expresiones culturales de mayor integralidad, aquí te das cuenta que el payaso que hace reír, el malabarista, el acróbata, y todos los demás tienen tantos problemas como cualquier ciudadano común y corriente; y es ahí donde está la grandeza del artista de circo.

“Veía al circo como los circos que iban de pueblo en pueblo antes del triunfo de la Revolución, que eran muy pobres y tenían escasos recursos; pero el circo de Cuba tiene muchas grandezas; en primer lugar está el valor humano de todos los que trabajan, su sensibilidad, el deseo de llevarle al público lo mejor, lo arriesgado que son muchos de sus números artísticos y después el compromiso de que todo salga bien, de que quede prácticamente el número que le brindan al pueblo “perfecto”, se corresponde con todo ello, el amor a la patria y el deber moral de defender con el arte las conquistas de todo un pueblo” .

Santos García trabaja actualmente en la UNEAC como especialista de Artes Plásticas, atiende el frente de comercialización y personalidades de la cultura, e incursiona en la realización de un proyecto con el Circo Nacional de Cuba y una firma Italiana la Quick Production que consiste en la creación en el polo turístico de Cayo Coco del Centro de Promoción de Espectáculos de Arte Circense y Variedades, oferta cultural que articulará y entroncará el elemento circense a todas las expresiones artísticas bajo un nombre muy singular ”Llegó al Batey”

“El espectáculo será netamente cubano, explotándose lo folklórico con el objetivo de contribuir a difundir el verdadero patrimonio cultural de la provincia y la nación. Este centro, situado en un medio ecológico de una belleza sin igual, estará ubicado frente al Hotel Cinco Estrellas Trip Cayo Coco; se pretende que tenga características de un parque botánico y se proyecta vincular al público con la naturaleza, el medio ambiente y las artes. Constará de dos carpas lujosas”.

Después de casi 40 años de haber sido formado como instructor de arte ¿qué él le aconseja a los jóvenes que ingresan a estas escuelas recién creadas por la Revolución?

“Para mí la escuela fue extraordinariamente importante porque definió mi vida y la de muchos jóvenes como es el caso de Ángel Morán y Andrés Avellé. Nosotros sabíamos porque los profesores lo comentaban, que nuestra formación era parte de una estrategia para llevar hacia adelante el desarrollo de la cultura y el arte.

“Los jóvenes de hoy que son alumnos de estos centros tienen el privilegio de contar con una escuela maravillosa con todas las condiciones creadas; deben estar consciente de que ellos se han convertido en protagonistas de una gran batalla, la batalla por el arte y la cultura. Si se forman teniendo en cuenta las ideas y los logros de la generación que represento y con los objetivos que todos deseamos alcanzar a través de ellos, estoy seguro que este momento histórico será trascendental por los logros que se pueden exhibir, para Cuba y para el Mundo, una sociedad diferente donde los valores del hombre se ponen al servicio del mejoramiento humano, estudiar todos los días, a todas horas, a cada momento, aprendiendo de todos, es la premisa para lograr llegar muy lejos en esta difícil misión”.

En premio a su encomiable y fructífera trayectoria dedicada a la promoción, divulgación y rescate de la más rica, valiosa, y diversa riqueza cultural de la nación por más de tres lustros, en función de educar, instruir y enaltecer los valores y principios humanos que sustentan a su pueblo, Santos García Simón ha sido galardonado y reconocido con diversas medallas, y distinciones, A él le asiste el mérito de haber sido protagonista de una página trascendente e imborrable en la historia del perfeccionamiento y desarrollo de la sociedad cubana.

CONCLUYO SU OCTAVA EDICION EL EVA GASPAR IN MEMORIAM

Por Raimundo Gómez

Ciego de Avila, 26 marzo 2007 (AIN).- La octava edición del festival Eva Gaspar in memoriam concluyó en el municipio Primero de Enero luego de tres días de exposiciones de artesanía, coloquios y las actuaciones de dieciocho grupos musicales y danzarios cultivadores de la cultura haitiana en el país.

Eva Gaspar, descendiente de haitiana, fue una destacada promotora del rescate cultural de lo haitiano en Cuba. Cofundadora del asentamiento Sabicú, al nordeste de la capital provincial, creó allí el grupo Nagó con sus primeras presentaciones los días 14 y 15 de octubre de 1982.

La preservación de la diversidad cultural se logra en Cuba mediante la promoción y el respeto a las identidades culturales de todos sus ciudadanos, principio ratificado en la respuesta del país a la Oficina del Alto Comisionado de la ONU sobre la Resolución 2004/20.

El festival promueve el desarrollo de los conjuntos de danza que se fundamentan en una tradición del baile haitiano y de la localidad donde están enclavados, como depositarios de un saber y actuar por generaciones y conservado por algunos descendientes del núcleo original.

A la octava edición acudieron los portadores tradicionales Caidije, Bonito Patua, Pilón del Cauto, Barrancas, Okay, La gran familia, el conjunto vocal Desandann y Nagó como anfitrión. Además participaron las agrupaciones 1802 y Tambor Yuca, de Pinar del Río, Renovación Haitiana, de Holguín, Me Congó y Abbure-eye, de Santiago de Cuba, entre otros.

Desde el 22 y hasta el 25 de marzo la población del territorio disfrutó, además de la música y del baile, de la degustación del arte culinario haitiano, ventas de libros diversos, encuentro de Gagá, ceremonias de Vodú y ofertas de comidas y bebidas. Los niños tuvieron un área de recreación con varios aparatos mecánicos.

Fue, en criterio de no pocos avileños y foráneos, una gran jornada de homenaje y diversión no sólo en los enclaves de concentración haitiana en Pedro Ballester, Ognara, Sabicú y el Consejo Popular Pablo, sino para todos los residentes del municipio Primero de Enero.

EL GRUPO NAGO

El grupo Nagó, creado por Eva Gaspar, se presentó por primera vez en público los días 14 y 15 de octubre de 1982.

Desde entonces las bailarinas y bailarines, músicos y demás integrantes, todos descendientes de haitianos, se han encargado de representar lo autóctono de la cultura de sus ancestros.

DANZA FOLCLORICA OKAY: HAITIANIDAD, RELIGIOSIDAD, SIMBIOSIS ÉTNICA E IDENTIDAD CULTURAL

Por: M.sC. Silvia Álvarez Ramos.

Haití, república reconocida por numerosos estados, pertenece a las islas de las Antillas Mayores y está bañada por el Mar Caribe.

Su nombre, tomado de la lengua aborigen arawak, significa tierra de altas montañas. Para el escritor cubano Alejo Carpentier conocer a Haití fue conocer al Reino de este Mundo.

Las primeras oleadas de inmigrantes haitianos que desembarcaron por puertos cubanos se caracterizaron por ser esclavos de los colonos franceses que huyeron de Haití a raíz del estallido de su independencia (1804), lograda tras largos años de lucha iniciada en 1791 por una ceremonia del culto vodú entre los esclavos, que al son de los tambores transmitían la orden de alzamiento junto con plegarias en lenguas africanas llamando a los hombres al combate para liberarse del yugo francés.

Según Vivian R. Dulce Moreira en el texto Balance y Perspectiva del estudio del problema identidad en la provincia de Ciego de Ávila, entre los años 1913-1921 “embarcaron a la Isla alrededor de 81000 haitianos que se asentaron en su gran mayoría en las otroras provincias del Oriente del país y de Camagüey”,.

Posteriormente, señala Anaís Puig Rodríguez en el documento: Las tradiciones haitianas en el municipio de Venezuela, entre los años 1923 al 1927, " se produce otro flujo migratorio que a diferencia del primero en que vinieron hombres solos, en este, trajeron a sus compañeras, las cuales, con su trabajo, aportarían algo a la economía familiar con la aspiración de reunir dinero para regresar a su tierra y organizar algún modesto negocio.

“Estas aspiraciones, fueron fallidas porque la vida no les fue tan fácil como la pintaban los contratistas, el dinero no entraba a montones a sus bolsillos, este solo alcanzaba para sostener precariamente a la familia que iba numéricamente en aumento con la llegada de los hijos, así se fueron asentando, echando raíces que se afianzaron al sentirse los hijos nacidos en Cuba como verdaderos productos de nuestra tierra, ellos poblaron gran parte de los campos y bateyes cubanos siendo utilizados en su gran mayoría como mano de obra barata, para realizar labores agrícolas como: cortar y sembrar caña entre otras actividades”.

De esta forma es que se asientan la inmensa mayoría de inmigrantes de esta etnia en los poblados de la región de Ciego de Ávila en los centrales azucareros: Stewart, Jagüeyal, Santo Tomás, Jatibonico, Algodones y Ciego de Ávila.

La danza folklórica Okay

Los haitianos y sus descendientes que poblaron las colonias cañeras situadas en las diferentes localidades del municipio de Venezuela, son los que más tarde se agruparon para formar parte de la danza folklórica Okay.

Okay (Les Cayes) es el nombre del puerto por donde embarcaron, en su mayoría, los conterráneos del legendario Francois Mackandal que, desde su tierra querida, salieron en busca de fuente de trabajo hacia un país que los acogería como hijos. Es por ello que como dijera el periodista Tomás Barceló, al ponerle este nombre a la agrupación ese pueblo vive en sus memorias.

Esta agrupación danzaria surge entre los años 1981-1982, creada por el compositor musical e investigador José Manuel García Delgado, que en esos años elabora el Atlas de la cultura popular tradicional del territorio. El descubre la variedad y riqueza infinita que han aportado las diferentes etnias a la cultura local, provincial y nacional y en este análisis la cultura haitiana se le revela como la de mayor autenticidad.

La danza brinda un atractivo estético singular gracias al colorido de los trajes típicos del país; se entremezclan los colores: amarillo, violeta, azul, rojo, naranja, el blanco, toda una gama que hacen aún más bello el espectáculo danzario.

El carácter de la danza es eminentemente religioso y de divertimento; se ejecuta en dos líneas paralelas y se realizan círculos, las filas de hombres y mujeres se colocan frente a frente y llevan a cabo complicados esquemas entrecruzándose e intercambiando lugares.

Los participantes se alinean y bailan al unísono en el mismo sitio. La pareja no se cambia. A veces, las formaciones de parejas se mantienen dentro de un esquema ya establecido; a menudo en círculo o en cuadrado. La coreografía puede cambiar varias veces durante el transcurso de la danza; las parejas pueden avanzar y entrelazarse con otras parejas, que después deshacen el trabajo en círculo para dibujar un gran círculo o dos concéntricos. A menudo ofrecen la oportunidad de demostrar la destreza del bailarín. Una de estas formas de danza muchas veces es ejecutada por un virtuoso que en ocasiones baila con un machete o por la Reina. Los orígenes, pasos y coreografía de la danza, no se separan de su contexto cultural.

En la fiesta ritual los danzantes bailan en paso acompasado frente al toque fuerte del tambor que constituye un llamado al mundo mágico religioso de sus deidades ancestrales. Los movimientos rítmicos y acentuados de la cabeza, ojos, hombros, brazos, cintura, torso y pies se entremezclan en la euforia, algarabía y alboroto que también aparecen en sus cantos donde primeramente invocan a sus orishas y posteriormente recuerdan sus ritos, folklore y costumbres de antaño. Los giros expresivos con gran emotividad, y fortaleza, el sacrificio del animal, el canto del cantante principal y el coro que responde, la actitud de altruismo, poder y provocación insinuosa de la Reina constituyen elementos que acercan cada vez más a los bailadores, cantores y espectadores presentes, a la cultura de esa tierra que un día los vio emprender viaje y a la cual jamás regresaron.

La danza consiste casi siempre en esquemas de pasos muy repetitivos y complejos de aprender, los movimientos tienden a ser difíciles y requieren un entrenamiento, sus formaciones y progresiones en el espacio varían, los diseños tienen, o han tenido, significados simbólicos. Los bailarines pueden estar alineados uno junto a otro, seguirse entre sí, tocarse o no. Si se tocan, el contacto puede ser de varias formas; tomándose de las manos, por la cintura o los hombros, o bien enlazando los brazos. Se le da vida a una historia o argumento en los elementos coreográficos que se exponen; en todas ellas, los movimientos de los bailarines ilustran las historias que se cantan. La danza, implica acciones del pueblo como: trabajar, sembrar, dormir, jugar, cantar, bailar, regañar a un niño, o actos rituales.

El trabajo de forma circular simboliza el movimiento aparente del Sol o de la Luna, aparece también un objeto simbólico, como el chivo, o bailar delante del tambor en franco desafío, lo que constituye una alternancia de poder mágico, el trabajo del coro suele tener un guía y un grupo que responde en forma de pregunta respuesta.

El vestuario de los bailarines y los elementos que lo distinguen influyen en la naturaleza de los movimientos, las faldas amplias y los pañuelos, son manipulados con elegancia y virtuosismo.

Extremadamente importante es el acompañamiento musical y está relacionado con formas musicales, con el ritmo y la medida. Tanto la música como los pasos danzarios acentúan el segundo tiempo y se afianza en el trabajo de los tres tambores que se nombran, según Anaís Puig Rodríguez: “uno grande (un tronco ahuecado) de sonido grave llamado “guó tambú” el cual se percute con un trozo de madera, y dos más pequeños el “leguedé” y el “groundé” cuyo sonido es más agudo y se tocan con baquetas más finas. También se utiliza el cencerro y las maracas”, todo ello apoyado por el coro que canta junto al cantante principal canciones de: travay (trabajo), son lwa ( sobre sus dioses), pou yo bonboche(para ellos divertir), pon ti moun (para niños), pou trese ribon (para tejer cintas), pou rara (carnaval haitiano).

Al apreciar todo lo que acontece se da cuenta uno que este derroche de emotividad, belleza, líneas que se dibujan, formas, colores, movimientos, palabras, sonidos, juegos intrascendentes, canto, dinamismo danzario y cultural no es de Haití, es herencia del patrimonio cultural de la nación cubana.

Okay, es expresión genuina del acervo cultural de este pueblo que como un crisol se ha fundido para ser lo que es, conserva las raíces que la sustentan, al llevar 25 años o más de experiencia, y un currículum que avala la participación en eventos internacionales, nacionales, provinciales y municipales, tiene claras diferencias con agrupaciones danzarias de esta naturaleza en el país y la provincia, sentido de pertenencia y el reconocimiento del pueblo, se asume como el reencuentro consciente con su legado histórico y consigo mismo en franca correspondencia con la realidad y con el contexto de actuación en el que se desenvuelve.

Aunque algunos pudieran pensarlo, Okay, no es cultura negroide, ella es blanco, mulato, indio, chino, árabe, es una mezcla interétnica, de cubanos que son felices porque: tienen patria y libertad, entonces: danzan, cantan, bailan, juegan, ríen, se divierten, adoran a sus santos y defienden a la Revolución con su arte.

Su participación anual en las fiestas tradicionales del 10 de octubre, en la de Ana María del Mar en el puerto pesquero de Júcaro, en la del Palenque de Jagüeyal, y en los Festivales del Creador Musical Daniel Cruz Cosa en el municipio y en la provincia, su participación en la fiesta del Caribe o del Fuego en Santiago de Cuba, en los festivales Internacionales de la Cultura Haitiana en La Habana, constituyen expresión del acercamiento cada vez más consciente y su inserción en la vida cultural de este pueblo que se siente representado en cada actuación y lo asume como parte de su identidad cultural.

Papa upa (ya fallecido), Berta, Zenaida, Lázara, Imad, Aleida, Félix, Ledú, Marta, Anaís, Gertrudis y los demás artistas aficionados integrantes de esta agrupación son depositarios de la autenticidad cultural propia de lo verdaderamente autóctono. Para todos ellos el reconocimiento más grande que pueda tener una agrupación artística: El amor y cariño del pueblo y de la comunidad de haitianos y sus descendientes del municipio de Venezuela, de Cuba y del propio Haití.

PRESENCIA PRESIDENTE DE HAITI ACTUACION DEL GRUPO VOCAL DESANDANN

El presidente de Haití René Preval asistió en la noche del domingo 18 de marzo a la gala del encuentro de la Francofonía en Cuba, donde actuó el grupo vocal Desandann.

Acompañado por los embajadores de Francia y de Haití en la Mayor de las Antillas, Marie- France Pagnier y Jen Raymond Simon, respectivamente, y de funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y otros representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en el país, Preval disfrutó también de la actuación de un conjunto musical y danzario de la cultura árabe.


Desandann, único grupo vocal en creole conocido hasta el momento en Cuba y en el área del Caribe, incluido el propio Haití, surgió en 1994 como iniciativa de varios descendientes de la comunidad haitiana, en especial de su directora, Emilia Díaz Chávez, graduada de Dirección Coral en 1978.

Su repertorio, todo en creole, proviene del folklore haitiano y muestra hoy día diversos ritmos y géneros: el yambalú, el merengue, música de origen religiosa del vudú, y otros. A veces incorporan movimientos corporales, muy típico en el haitiano y con cierta influencia cubana, como acompañantes de la interpretación oral.

Tanto en Haití, donde han actuado en varias oportunidades, como en Estados Unidos de Norteamérica –lugar en el que han estado en tres oportunidades-, Francia, Canadá, Martinica y México han conocido de su maravilloso arte vocal.

El grupo ha sido premiado en diversos certámenes nacionales e internacionales, y recibido el reconocimiento y homenaje de las autoridades y pueblo de la provincia de Camaguey y de otros territorios del país.

Antecedió a su actuación en la gala la interpretación de varios números vocales de la Cantoría Martha Jean Claude, una agrupación de niños descendientes de haitianos de 6 a 16 años de edad, y dirigidos por Teresita Romero Miranda, del propio grupo Desandann.

UN ACERCAMIENTO A LA CULTURA HAITIANA: LA FIESTA TRADICIONAL POR EL 10 DE OCTUBRE EN EL MUNICIPIO AVILEÑO DE VENEZUELA

Por: M.Sc. Silvia Álvarez Ramos.

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII se va formando en Cuba una generación con profundos sentimientos de amor a la tierra en que vivía y ansiaba defender de la humillación y el ultraje que sufría por ser colonia del gobierno español.

Esta generación era abanderada de una nueva nacionalidad. Así, bajo los representantes más lúcidos y radicales de los terratenientes cubanos y a partir de una auténtica identidad cultural bien definida, estalló en 1868 la primera guerra por la verdadera libertad e independencia nacional.

El 10 de octubre del año 1868, en el ingenio La Demajagua, el bayamés, Carlos Manuel de Céspedes, de familia acomodada, graduado en España de Licenciado en Derecho, hombre de buena presencia, gran carácter y pasiones violentas, se proclama en armas contra el gobierno colonial; para ello, concedió la libertad a los esclavos de su dotación y les pidió que, como hombres libres, le siguieran en la lucha contra la Metrópolis.

Por su significación y trascendencia histórica esta efeméride es llevada al rango de fiesta tradicional por constituir una fecha patriótica sin precedente en la historia de nuestro país.

Julio Rafael Hernández Ramos (Julio el Isleño) rememora…”Vine a este pueblo, en el año 1929 de Islas Canarias, con solo 27 años, desembarqué en La Habana y vine directamente al Quince y Medio. Aquí vivía mi abuela, un tío y una hermana mía, ellos me mandaron a buscar.

“Yo construí el Liceo en el año 1942, primero era de madera y después la sociedad a la cual yo pertenecía se pronunció por hacerla de mampostería, después de 1959 adquiere el nombre de círculo social y más tarde le llaman La Fonoteca.

“Considero que la celebración de la fiesta por el 10 de octubre es el evento cultural más importante de este pueblo, la comienza a realizar nuestro Liceo, por ello, nosotros siempre recibimos felicitaciones de los veteranos de la Guerra de Independencia por esta feliz iniciativa y por ser la única sociedad del municipio que recordaba esta fecha patriótica; solamente éramos socios personas de piel blanca, Empezamos a celebrar fiestas después de construida la calle Martín, que la hizo el pueblo porque ningún gobernante se ocupaba de eso. Nuestra sociedad recaudaba fondos que se guardaban por el tesorero, responsabilidad que recayó en José (Pepe) Vallina, después de contar con dinero para sufragar los gastos fue que vinieron las fiestas.

“La fiesta comenzaba a las 6 a.m. con un toque de dianas; Angelín Joarajuría Juara, natural del pueblo de Colón que se había radicado aquí con su familia (músico amigo mío era quien la tocaba, tenía una formación musical muy buena porque sus estudios los había realizado en conservatorios de música) lo hacía en todas las esquinas; participaba todo el pueblo, como ahora.

“A ello continuaba los estruendos de tres cañonazos que avisaban el amanecer del 10 de Octubre y el inicio de los festejos.

“Después seguía con una verbena, en un área bellamente engalanada, cercaba con guano, excepto la puerta de entrada y de salida, y las casas adornadas con elementos del paisaje, la flora cubana y con la bandera cubana en ventanas y lugares de afluencia pública.

“Con todo ello se simbolizaba el compromiso de defender esta tierra al precio que sea necesario como lo hicieron los mambises cuando las luchas libertadoras.

“Comenzaban entonces los juegos tradicionales infantiles: el sartén ahumado, el juego de la cazuela, que consistía en poner una cazuela llena de agua en altos, entonces una persona con los ojos vendados trataba de tumbar con un palo la cazuela, siempre se mojaba todo el cuerpo y la ropa, todo ello producía un momento de gran distracción, entretenimiento y era de lo más divertido; también se jugaba al palo encebado y muchos juegos más, que en su gran mayoría fueron traídos de España y de regiones diversas de África cuando el período de conquista y colonización y cuando la horrible trata negrera. Por la tarde había un baile infantil para niños, y música para bailar los adultos. También desfilaban las comparsas y se vestía de disfraz. .

“La directiva de la sociedad era quién organizaba estos festejos que duraban hasta las cuatro o cinco de la tarde, se buscaba todo lo que se le iba a vender al pueblo; comida, bebidas, dulces y otras golosinas. En esas actividades nunca hubo problemas ni dificultades. Festejábamos con amor el inicio de la Guerra de Independencia y siempre fue un jolgorio eminentemente popular”.

El investigador José Manuel García Delgado nos comenta: “Con el advenimiento de diferentes pobladores, fundamentalmente de la zona occidental del país, para el desarrollo incipiente de la industria azucarera. Imbuidos por resarcir sus necesidades sociales se crea el Liceo, que era un centro de asociados para blancos, y una de las efemérides que seleccionan para conmemorar es la del 10 de octubre, es precisamente sobre esa base donde descansa esta fiesta, es ahí donde tiene su origen.

“Entre los juegos que se comienzan a practicar se encuentra, el del cardero de merengue, las bicicletas rápidas y lentas, el zapato al saco, el plato de merengue, el pozo del saber, identifique el objeto, rifas, y las demostraciones de habilidades donde tienen participación abierta y espontánea todos los socios.

“Como parte de las actividades recreativas que se realizaban para los asociados y sus familias se ejecutaban los juegos folklóricos y tradicionales que venían de tiempo España siguiendo tos parámetros y regulaciones establecidas, que consistía en que:

“La Directiva del Liceo compraba regalos y se los obsequiaba a los niños que ganaban; también había premio para la niña más linda, Un año lo ganó Narda Mirabal Mirabal. Después se hacía la matinée para los niños blancos, porque se hacía dentro del Liceo, y continuaba el baile de noche para los adultos”.

Caracterización de los juegos

Eran realizados diferentes tipos de juegos como: El palo encebado, la sartén tiznada, el tesoro escondido, carreras en saco, entre otros.

El Palo Encebado: Se toma un palo engrasado y en la punta se coloca una banderita, el competidor debe tratar de subir el palo y tomar dicha bandera, será el ganador si es que demuestra tener destrezas y habilidades, y el público y los jueces oficiales lo aprueban. Recibirá por ello un premio.

La Sartén Tiznada: Se toma un sartén tiznado, se cuelga a la altura de un niño de 8 ó 10 años; al mismo se le pega en el fondo una moneda de 20 centavos, los competidores deberán tratar de despegar con los dientes el dinero. Al lograrlo recibirá un premio.

El Tesoro Escondido: Se esconde en un lugar que no esté ante la vista de los competidores, un sobre pequeño con un papelito con el nombre del tesoro a regalar; que puede ser un juguete, una camisa, pantalón, libro u otros objetos, se esconde durante un tiempo prudencial para que los competidores tengan tiempo de buscarlo y encontrarlo. El que lo encuentre será el ganador del juego y por ello obtendrá el tesoro escondido.

Carreras en Saco: Es una competencia que se realiza entre grupos de hembras o de varones, o de individuos del mismo sexo; la dificultad está en que hay que correr con los pies dentro del saco, el que llegue primero a la meta señalada será el ganador.

También en el poblado se crea la sociedad de Instrucción y Recreo Mariana Grajales que era para los negros. Esta efectuaba sus diferentes actividades culturales celebrando fechas significativas, como la del 7 de diciembre, muerte del General Antonio Maceo, el Titán de Bronce, guerrero cubano hijo de Mariana quien salvó la dignidad y el decoro del pueblo cubano con la extraordinaria epopeya de La Protesta de Baraguá que lo inmortaliza ante las imborrables páginas de la historia de Cuba,

Al respecto declara Mario Álvarez Campos: “Al Quince y Medio se le conoció por tres nombres más: Silveira, Simón Reyes y José Miguel Gómez. Era un pueblo muy lindo, poco a poco fue adquiriendo un buen desarrollo producto del auge de la industria azucarera. Se realizaban los paseos en el parque, el cine teatro Apolo funcionaba como pocas instituciones culturales porque estaba lleno de funciones y de agrupaciones importantes del país casi el año completo, el trabajo en el central le daba vida a este pequeño pueblo que se erigía como una ciudad pequeña la cual atraía como un imán y la población era muy unida.

“La Sociedad Mariana Grajales estaba ubicada en la misma esquina donde Juan Jiménez tenía la tienda. Allí yo bailé el primer danzón siendo un niño con unos 7 u 8 años. Mi mamá me llevó del brazo. La Sociedad pasó para detrás de la línea cuando (Gumersindo Camacho) que pertenecía a la administración del central nos resuelve el local. En esa época estaba Vizcaíno, Armenteros, Soberino, Neno, y un compañero llamado Stewart en la Directiva.

“En la época que yo soy Presidente de Recreo y Adorno la Directiva de la Sociedad Mariana Grajales estaba formada por; Presidente Jesús Esponda, los otros cargos estaban en manos de Pepe Aballí, Chamaco, Orlando Iraola, Raúl Taboada, Miguel Rosell, y otros. Todas las actividades eran presididas por la figura de Mariana Grajales, enaltecida con una inscripción que resplandecía y brillaba como el oro en la pared, donde se podía leer: “Saluda a la libertad”.

“El único requisito para pertenecer a la Sociedad era el de ser una persona decente, con correctos hábitos de educación y buena conducta moral y social; seleccionada según los valores que portaba la familia.

“Fue muy importante esta institución en la vida de los asociados, tuvo mucho valor, ella logró organización y disciplina en todos sus miembros, potenció y fortaleció los sentimientos de amor a Cuba y a las tradiciones más genuinas, así como el espíritu de lucha. Se realizaron bailes infantiles, matinée en el horario de la tarde y las veladas del siete de diciembre”.

Urbiza Rivero Cantero la compañera en la vida de Mario rememora: “Los mismos socios recitaban poesías durante estas veladas. Uno de ellos era el maestro Pastor Águila Juvier (quien fue una personalidad que llenó de prestigio y gloria a nuestra institución por su inteligencia y sabiduría), él las escribía, las traía y las declamaba; todos los jóvenes y el pueblo entero siempre estaban allí. Recuerdo que refiriéndose a Maceo el maestro decía una poesía que más o menos dice así en uno de sus versos:…”La familia predilecta, insurrecta, brava estirpe de león”. Otros jóvenes cantaban canciones, se jugaba dominó y billar, se hacían actividades los días 20 de mayo y 24 de febrero, reinicio de nuestras guerras por la independencia.

“Aquí se dieron muy buenas verbenas, se hacían en la calle por el Liceo y las personas de mayor solvencia económica, ayudaban: Julio Hernández, Layín de Rosa, Antolín, Tomás Martínez, se recaudaban fondos con la venta de papeles, se hacían kioscos para vender comida, figuras, bebidas y el dinero era para las obras sociales de ellos.

“Se dieron muy buenas fiestas. El baile más arrollador fue el que ofreció la Sociedad de Instrucción y Recreo Mariana Grajales, en la década de los años 1950 con la orquesta Aragón. Como esa fiesta no se ha hecho más ninguna; fue la más grande que se haya realizado en este lugar, vinieron personas de todos los lugares de la provincia, se cerraron aproximadamente cuatro calles, desde el Correo hasta la casa de la familia de los Calvos, se dio un baile popular para la historia.

“Los músicos de esa orquesta insigne de Cuba almorzaron en Los Comandos, bar –restaurant propiedad de Andrés Hernández y Petra Ariosa (Petra y Yito), que en aquellos tiempos era muy famoso y gozaba de la aceptación de todos aquellos que venían por el poblado, primero por la limpieza impecable del local, segundo por la exquisitez y elegancia de los diferentes platos que ofertaban, tercero porque ambos llevaban muchos años de unión conyugal y eran personas muy educadas, respetuosas y de buen gusto. En eso de preparar comidas Petra y Yito eran admirados por toda la sociedad de aquella época por la manera tan peculiar de cocinar los alimentos, nadie hasta hoy los ha podido igualar.

“Las fiestas del 10 de octubre sólo las celebraba el Liceo; la Sociedad Mariana Grajales nunca se incorporó a estas, y los haitianos tampoco realizaban celebraciones públicas para conmemorar días patrios de Cuba. Posteriormente estos festejos por el 10 de octubre se van perdiendo y desaparecen en la vida del pueblo.

“Los haitianos realizaban sus fiestas en diferentes épocas del año, nunca pertenecieron a ninguna asociación o sociedad, ellos organizaban su famoso: carnaval haitiano o Gagá, que constituía la fiesta de trascendencia y la más importante realizada en el poblado; se aprovechaba durante estos festejos y se quemaba el TUIFF (muñeco del mal, que significaba los males del año venidero, quemándolo se tenía la seguridad de que podían desaparecer los males que podían hacer mella en cada persona o familia). También se realizaba el bembé que podía comenzar el 22 de diciembre y terminar el 26”.

Rescate de la tradición

En el año 1981 se plantea el rescate de la fiesta por los directivos del Ministerio de Cultura en el país, en este municipio cumple con esta indicación el compañero José Manuel García Delgado en estrecha colaboración con Mario Álvarez Campos, quien posteriormente es declarado presidente de estas fiestas, fue propuesto por el Partido y el órgano de Gobierno, desarrolló esta función desde esta fecha hasta el momento que fallece.

Mario Álvarez Campos: “Un buen día me llama José Manuel García porque el tenía interés en rescatar la fiesta del 10 de octubre. Nos ponemos de acuerdo y se habló con Miguel Rosell y José Manuel fue al Partido y al Gobierno, presentó el proyecto y fue aprobado”.

Las fiestas se realizan de la siguiente manera desde que comenzó el rescate:

Un mes antes comienzan todos los preparativos, en los últimos quince días se revisan cada una de las acciones que deben estar resueltas incluyendo toda la concepción del vestuario, se intensifican los ensayos de la danza; el día 9 se trabaja arduamente para garantizar que todas las condiciones estén preparadas para el acontecimiento cultural que el pueblo espera. Se realizan precisiones, se toman medidas, se piensa hasta en el último de los detalles.

El día 10, al romper el alba, “se toca la diana a las seis de la mañana, después se le hace una alocución al pueblo, por un compañero del Poder Popular, o de Cultura o el compañero historiador del central azucarero. Después viene el encuentro de la caballería simulando un combate entre mambises y españoles, donde siempre ganan los mambises. A las 9 de la mañana comienzan los juegos tal y como se hacían antes, con premiaciones. A las 2: p.m. se da el baile y matinée infantil, para el cual los niños se disfrazan y son premiados los mejores disfraces y las parejas que mejor han bailado.

“Por la noche se realizan las actividades bailables de los adultos sin límites de horario. Simultáneamente, en el barrio La Julia 2 donde residen los descendientes de haitianos, se hace la fiesta haitiana con la danza tradicional Okay, donde se prepara comida, dulces y bebidas y se le oferta a todo el pueblo.

“Los haitianos celebraban sus fiestas el 31 de diciembre con tarros y otros disfraces ellos solos, después que el Chino hace el estudio, se `propone integrar la misma a una sola celebración por diferentes motivos, entonces, se acordó por parte de la Dirección de Cultura hacer una sola fiesta y que esta fuera el 10 de octubre”.

Anaís Puig Rodríguez, profesora, investigadora y premio Memoria Viva: “José Manuel García ocupaba el cargo de Director de Actividades Culturales en la dirección de Cultura en el municipio Habana Vieja y vino de la Habana de baja. Había decidido regresar a su pueblo. Trajo de allá un buen currículum vitae como cuadro de dirección capaz y con muy buen desarrollo y prestigio, me recuerdo bien de aquella etapa porque yo era la Secretaria del Comité Ejecutivo del Órgano de Gobierno en el municipio y de La Habana lo llamaban constantemente para que regresara.

“El comienza a elaborar el Atlas de la Cultura popular tradicional del municipio y realiza posteriormente investigaciones acerca de la composición étnico-cultural de este pueblo mediante lo cual se determinan las tradiciones, comidas, bebidas típicas, costumbres.

“De allí salieron los focos de haitianos, ya se sabía lo de la realización de los bembés, lo cual no constituía un secreto para nadie. De todo este trabajo sale la fiesta tradicional del 10 de octubre que él rescata y revitaliza porque indaga acerca de todo el antecedente histórico y trata de realizarlo en la práctica con casi todos los elementos que se hacían antes cuando se originó la misma.

“El trabajaba incansablemente para que todo saliera sin dificultades; y fue muy inteligente por parte de él unir esta fiesta con la fiesta tradicional haitiana, es decir fundirla en una sola, y reconocer que la cultura que más había conservado las tradiciones en el municipio era la haitiana. El tuvo la feliz idea de hacer una fiesta celebrando dos motivaciones especiales: el inicio de la Guerra de Independencia de Cuba en 1868 y el triunfo de la Revolución Haitiana el 1ro de enero de 1804.”

Rolando Ramos Pérez: se ha desempeñado como Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba del Comité Municipal de Venezuela, Presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Venezuela durante tres mandatos (1976—1982), Secretario del Comité del Partido en el Complejo Agro Industrial Venezuela (1973) y segundo Jefe de Fabricación en los Tachos. Graduado de Tecnólogo Azucarero del Ministerio del Azúcar, nos narra lo siguiente: “Cuando me hablan de la idea de la celebración del 10 de octubre, apoyo sin vacilación las mismas, ya que se plantearon por los compañeros de la dirección municipal de Cultura, al frente de todas estos especialistas estaba José Manuel García Delgado (el Chino) auxiliado por Bebo Berlanga Mirabal y Mario Álvarez Campos quienes eran los hombres que se sabían todos los juegos tradicionales.

“El Chino generaba muchas ideas en ese tiempo, era muy buen cuadro de dirección. Considero que con él avanzó notablemente el trabajo cultural en su entidad y en todas las entidades afines a esta actividad en el municipio.

“En la celebración de esta fecha también se desarrollaba la del día del Venezolano Ausente con compañeros que ya no viven aquí y venían invitados al municipio a participar en disímiles actividades. Para ellos se preparaba todo un grupo de actividades importantes y constituía algo sin precedente porque era como volver de nuevo a las raíces.

“Recuerdo que en una reunión realizada en el Gobierno se habló también de unir a estas actividades las fiestas de los haitianos por diferentes motivos, los cuales, si usted lo analizaba, eran totalmente cierto, las fiestas de ellos eran prácticamente en tiempo de zafra, que se gastaban recursos en demasía porque una fiesta era en octubre y otra en diciembre.

“Ya en esta época se había elaborado el Atlas de la Cultura popular y se conocían todos los datos acerca de las tradiciones haitianas, entonces me dicen el interés de crear una danza folklórica haitiana para presentarla en esos días. Yo estuve de acuerdo

“Los haitianos presentes hablaron de una gran cantidad de recursos para hacer sus dulces, comidas típicas y bebidas. Les solicito que me dieran su pliego de demandas y el plan de necesidades para garantizar que la celebración y presentación de la danza fuera un éxito. Nosotros trabajamos en función de rescatar la cultura”.

José Manuel García Delgado realiza precisiones importantes en su intervención: “La fiesta del 10 de octubre sirve como conclusión a la Jornada de la Cultura en nuestro municipio, con ella se recoge el acervo de la cultura local sincretizada en los diferentes grupos étnicos que conforman la comunidad. Tiene un carácter eminentemente popular y patriótica, más que un festejo para divertirse es una fiesta que patentiza el compromiso del pueblo con aquellos mambises que un día se levantaron para ver a Cuba libre e independiente”.

Presencia de lo haitiano en las fiestas por el 10 de octubre

Uno de los músicos de larga pertenencia al grupo Okay es Félix Castillo Benítez, nacido el 18 de mayo de 1924 en Algodones, cerca de Sanguily, de donde se dirigió posteriormente a Victoria de las Tunas. De esta localidad cubana, emigra hacia Haití con su mamá. El padre y su abuelo eran navegantes que tenían una lancha y ellos trasladaban a personas que querían venir a Cuba en aquellos tiempos. El pasaje costaba 4 dólares con 20 centavos.

Tuvo que dejar los estudios para atender las propiedades de la casa, no obstante, pudo integrar la banda de música del puerto de Les Cayes, en el sur haitiano, donde tocaba marímbula y la mandolina, era cantante y componía música. La banda participaba en todas las actividades que se realizaban en la provincia. Tenía entonces 27 años.

En el año 1947 regresa a Cuba solo y se asienta en la colonia de los Martínez, cerca del poblado de Jagueyal situado en lo que es hoy, la provincia de Ciego de Ávila, y constituye su familia. Se incorpora a la obra de la Revolución cubana, y por ello estuvo en el puerto pesquero de Júcaro, laborando como trabajador del mangle para la refinería de petróleo, como vigilante entre el Puerto de Júcaro y las aguas Internacionales en el Macizo cañero, fue jefe de producción de la cooperativa “Anastasio Cárdenas” de Sanguily, integró las primeras Milicias Revolucionarias creadas en el municipio y estuvo al cuidado de los alfabetizadotes en la zona de Jagueyal.

Cuenta Félix Castillo que “los haitianos venían para Cuba porque su país no era industrializado, al no tener condiciones de vida favorable Cuba aparece como una gran fuente de trabajo; los haitianos vinieron como braceros a través de un contrato que se abrió con los gobiernos de aquella época.

“En Haití siempre hubo sublevaciones, yo recuerdo la de (1804); posteriormente a todos estos hechos, los norteamericanos hicieron lo posible para que los haitianos emigraran hacia Cuba lo que conllevó a un tráfico haitiano entre estos dos países. Años más tarde, el gobierno cubano de aquellos tiempos implanta la moratoria y después los haitianos no podían ir para Haití, ni venir para Cuba, este hecho fue muy difícil de asimilar porque en realidad, os haitianos no vinieron para quedarse.

“Camphenague que es la provincia donde yo vivía tiene calles asfaltadas, los techos de las casas son de zinc. Está situada en la parte sur de la nación. En el tiempo que estuve allá alrededor de los años 1940 ó 1945 sembré caucho, eso me sirvió para hacer gomas para fotingos.

“Quien me habla a mí de la danza Okay es Manuel Guillermo, dice Félix, esta agrupación danzaria era atendida por el Ministerio de Cultura, José Manuel García Delgado la había organizado; después se nombra a Papa upa para que fuera el director, porque gozaba del respeto y la consideración de los haitianos por ser hijo de haitiano y por su apego a las raíces; cuando yo llego, ya estaba formada. Hemos participado en muchos eventos en toda Cuba: La Habana, Guantánamo, Santiago de Cuba, Ciego de Ávila y en esta provincia hemos asistido a muchísimas actividades en diferentes municipios y poblados como: Primero de Enero, Morón, Baraguá, Júcaro, Palo Alto, Jagueyal, Jatibonico.

“Toco el tambor chiquito: Los cantos son de adoración a un santo, se le hace una ceremonia y se le canta un nagó, gagá. Las danzas que se bailan son de bembé, propias del vodú; aquí participa todo el pueblo, se da comida y bebidas.

“La danza es folklórica no de corte de salón. La danza de salón es distinta porque los instrumentos varían: violín, flauta o cornetín, mandolina, guitarra y se puede llevar claves. Este baile tiene sus cantos y se realiza en forma de pareja. Los cantos no son iguales y tienen una banda de música que los acompaña”.

Bertha Francisco Baró: “Yo soy la Reina de la danza Okay hace más de 18 años. Por el Chino los haitianos encontraron un espacio donde expresar su cultura y sacarla para que todos apreciaran su valor y grandeza, así el pueblo podría amarla y hacerla suya; el traía a los viejitos haitianos mayores a las actividades del 10 de octubre y ellos lo querían mucho”.

Alberto Martínez Martínez: “José Manuel García ha trabajado mucho, quién más ha trabajado por el desarrollo integral de la cultura en el municipio. A él se le ocurrió llevar a los haitianos mayores que estaban en el Hogar de Ancianos a la fiesta del 10 de octubre que tenía como escenario el batey de La Julia, para que no solo presenciaran lo que se iba a realizar, sino que ellos fueran los que dieran su aprobación para que comenzara toda la ceremonia oficial.

“Palabra de honor que es como yo se lo digo. Él es lo mejor que ha dado Cultura. El también creó el grupo de danza folklórica Okay y era quien nos conseguía de todo; no hay una persona como él, es muy decente y educado, nunca ha existido por parte del compañero una falta de respeto hacia lo que nosotros hacemos.”

Bertha Francisco Baró: “Nosotros bailamos por primera vez un 10 de octubre. José Manuel García Delgado (el Chino) siempre participó con nosotros en todas las actividades; en ese momento el dirigía en Cultura e iba a buscar el vestuario hasta la antigua provincia de Oriente, en una ocasión fue a Mayarí Arriba.

“Él siempre nos representó donde quiera que estuviésemos; todo lo que se ha hecho los 10 de octubre es gracias a su creatividad; la diana mambisa, sacar la caballería hacia el pueblo a las 6: a.m. con la representación del caballo de Máximo Gómez y la bandera cubana; comenzar las verbenas a las 8 y 30 pm, todo eso es obra del Chino”.

Manuel Guillermo Sirne (85 años) declara: “Yo vine de Haití con mi padrastro, padre de mi hermano Manolo por el puerto de Santiago de Cuba. Estaba viviendo con mi madrina en Okay y a los 8 años mi mamá, que me había dejado con cinco años, me manda a buscar. Ella vino a Cuba a hacer zafra azucarera para hacer algún dinero. Era una mujer luchadora, sembraba de todo: plátano, boniato, yuca, malanga, arroz y guataqueaba caña; murió joven a los 32 ó 33 años No conocí a mi papá.

“Mi mamá no me dejaba jugar con los niños cubanos cuando yo llegué aquí porque ellos eran muy malditos y me daban golpe. Yo no los entendía porque no conocía el idioma español.

“Ya adulto y cerca de la jubilación, estaba trabajando en el Comité Provincial del Partido y Bertha Francisco Baró conversa conmigo y me dice que el Chino tenía la iniciativa de hacer una danza que tuviera que ver con las tradiciones haitianas, que eso iba a ser con mucho respeto. Dije bueno si es así primero hay que ver. Estoy de acuerdo si es para que el pueblo se divierta y aprenda; pero hay que hablarlo con todos los haitianos a ver que dicen ellos. Entonces me citan un día, para una reunión con los compañeros del Partido y del Gobierno para realizar un análisis, posteriormente quedamos en que yo debía citarlos a todos para que el Chino hiciera una reunión en la Julia y explicara el interés y los motivos que tenía para crear la danza.

“El Chino fue el de la idea de presentar la danza un 10 de octubre, uniendo fechas en una, porque ese día es el inicio de la lucha por la independencia de Cuba, y yo estuve de acuerdo.

“Para esa fiesta trajeron todos los recursos dados por el Partido y el Gobierno para que yo hiciera la comida. Se hizo comida para que todo el pueblo comiera,

“Nosotros los haitianos le tenemos que agradecer al Chino todo lo que ha hecho para mantener las tradiciones y la cultura de los haitianos. Los haitianos no tenemos aquí como pagarle a él. Fue mucha la preocupación y el esfuerzo que siempre realizó, nunca se le fue un detalle, demostró ser honesto, decente, honrado y respetuoso con las cosas nuestras y con las tradiciones haitianas”.

“Los primeros integrantes del grupo Okay fueron: Félix Castillo, Emilia Luis, Tibós, Carlos (Tichal), Linó, Americano, Martha (primera Reina), Berta Francisco, Hilda, Manuel Guillermo (Ledú), Manolo Morales (Gasolina), Zenaida, Lázara, Aleida Morales (Chana), Jesús (Chino)”.

Bailes de la danza tradicional folklórica Okay:

Variados son los bailes que exhibe la danza de un profundo dinamismo y de una emotividad sin igual, ellos se nombran: Congó, Merengue, Cadrik, Eliansé, Vals, Contradanza, Minuet, Polka, Gagá o Vodú.

Congó, Es una danza colectiva de origen netamente haitiano, cuyo baile es ejecutado en forma de pareja es festiva y alegre, se mezclan elementos africanos y franceses, se baila con deslizamiento de los pies, movimientos de los brazos y la cintura.

Merengue: Es un baile de pareja donde los danzantes al ejecutarlo deben pegarse con movimientos rítmicos y giros hacia un lado y hacia el otro bien acompasados de frente y de espaldas.

Cadrik: Danza que sus antecedentes se encuentran en los bailes franceses de salón; se ejecuta hacia el lado y hacia atrás, el instrumental utilizado lo constituye la flauta, acordeón, trompeta, violines, es rítmico y sensual.

Eliansé: Es un baile de pareja suelto y con movimientos más rápidos y sensuales, más pegado que los otros que se han enunciado.

Vals: Es un baile rápido y movido al compás de los tambores, es muy alegre, en el cual se pueden dar saltos y vueltas a la compañera. También se bailaban: Contradanza, Minuet, Polka, Gagá o Vodú.

Presentación de la danza:

Se presentan los músicos y danzantes impecablemente vestidos, y con un maquillaje a tono con el espectáculo, cada uno con sus atuendos y sus elementos que los diferencian y los distinguen, se relajan, se miran, denotan confianza en lo que tienen que hacer y seguridad en el triunfo que van a conseguir, así siempre ha sido durante años, no hay presiones, no hay miedo, todo va a salir bien.

Comenta Alberto Martínez: “Primero se reza, cantando la pliyé, pulá se bien: yo rezo por esta Santa porque nosotros estamos haciendo una diligencia, y hay que pedirle permiso a los Santos que son los que mandan, llamamos a todos los espíritus para que nos ayuden y nos acompañen en lo que vamos hacer, para que todos nos salga bien; entonces los tambores contestan con un ritmo rápido ceremonial, que significa atraer a los santos para que acompañen a los danzantes y músicos en su celebración.

“La danza comienza cantando el nombre del pueblo de origen, se balancean los brazos, torso, pies y la cabeza.

“La Reina es la dueña de la danza así como la mujer es la dueña de la casa, es quien dirige y tiene los poderes sagrados. Ella indica cómo deben realizarse todas las acciones y bailes; si se le sube el santo hay que cambiarle las ropas porque ella tiene su ropa para empezar a trabajar”.

Bertha Francisco dice: “Este santo de la Reina santigua y bendice a todos los presentes con el agua bendita que ella ha preparado con sus propias manos; para ello ella utiliza: albahaca blanca, albahaca morada, vencedor, verbena, rompe zaraguey, agua bendita de la iglesia, colonia y paraíso. Ella machuca y exprime las hojas y deja un ramito de cada una y con ese ramito moja a todos y con el poder dado resuelve cualquier tipo de problemas; si queda agua de la preparada por la Reina, se lleva para su casa y solamente sus hijos pueden bañarse con esa agua o de lo contrario se debe abrir un hueco y se debe echar y tapar el hueco, nadie puede pisar esa agua porque le puede traer desgracia, porque esa agua le quitó lo malo a todo el mundo.

“La Reina tiene poder y facultades ante Dios y ante los Santos para hacer esta caridad y no puede cobrar. El espectáculo de la danza para el sacrificio consta de un chivo, un par de pollos, gallina y gallo, vianda, boniato, yuca, plátano.

“A las 12 del día justamente todos los tambores se preparan para la ceremonia del sacrificio; los músicos toman y botan en el suelo la bebida llamando a los santos. El mayombero o la Reina salen con su bandera y entonces se comienza a cantar.

“Los tambores se ponen como furiosos dando a conocer el hecho de que va a ocurrir; se tiene preparada el agua que está en la candela, el animal también está esperando, el cuchillo preparado. Primero es el chivo, después los pollos, el tercero es el puerco para comer y el cuarto es el carnero:

“El chivo, a los pollos y al carnero se les pone como ofrenda a los santos y a los muertos, y al otro día por la mañana se pueden comer; también se hace congrí, boniato, yuca, plátano, malanga, ñame y también se les ofrece primero a los muertos”.

Ese día se les brinda las bebidas haitianas a los que fueron a la ceremonia:

Liké. Se prepara con canela, anís estrellado, azúcar y aguardiente.

Tifei: Se prepara con anís estrellado, canela, albahaca blanca, se pone al sereno 3 noches seguidas y al amanecer se quita para que no le dé el Sol, y al 4to día puede tomarse.

Termina la danza después que se come y se baila hasta el cansancio, cuando el director de la agrupación dice que ya se terminó el espectáculo danzario, entonces es que se observa como desfilan de regreso a casa todo el pueblo que ha estado de fiesta cantando y bailando conjuntamente con Okay, venerando y glorificando a sus ancestros, sus santos, deidades y su arte que constituye escudo y espada de la nación cubana.

RELACION DEL CHANGUI CON LA TUMBA FRANCESA (22-10-2004

Numerosos haitianos inmigrantes se asentaron en las inmediaciones de la ciudad de Guantánamo, en el extremo oriental de Cuba.

En toda la zona de Yateras, del municipio El Salvador, provincia de Guantánamo, había sociedades de Tumbas Francesas y también se interpretaba el Changüí.

Según el investigador Don Fernando Ortiz en el Nuevo catálogo de cubanismos, el vocablo Changüí proviene del verbo congo Sanga y, cuando se danzaba acompañado de música se llamaba Ti Sangui.

Los propios changuiceros eran tocadores y bailadores de las Tumbas Francesas. Entre los changuiceros descendientes de haitianos se conocen a Chicho Latamble, el más famoso de los tocadores del Tres en el Changui, Pedro Maso, Juan Logat, Andres Fisto, Eduardo Goulet (Pipi, director del grupo de Changui en Yateras), Carlos Goromo Blanch y otros.

Emblemático del Changui se convirtió el fallecido Elio Reve y su orquesta, una representación y mezcla sonera-salsera, alimentada por el Changui.

Se evidencian ciertas similitudes entre los instrumentos de la Tumba Francesa y del Changüí.

Por ejemplo, el bongó changuicero, llamado bongó de monte y mayor que el del son, se le sacan sonidos perfectamente perceptibles en el Premier, el tambor principal de la Tumba Francesa. En el bongó se realiza una improvisación virtuosa constante y eso proviene de la similitud con los toques del tambor Premier.

Las Marímbulas, oriundas de África y con un antecedente nombrado mbila, se ejecutan con ellas percusiones mucho más estándar, y asemejan lo que realizan el Bula y el Secon, instrumentos de carácter acompañante y que van manteniendo el ritmo del Premier.

El Guayo, de material de latón para rayar la yuca y otras viandas, y las Maracas provocan una estabilización y una guía polirritmia, acción que hace el Catá en la Tumba Francesa.

También son parecidos a las Maracas los llamados Cha Chas de la Tumba Francesa, que son una especie de sonajeros sacudidos por los cantantes pero que no tienen un ritmo específico como sí lo tienen las Maracas y el Guayo en el Changüí.

Además se encuentra el Tres, instrumento melódico rítmico heredado de lo hispánico y lo árabe, pero que genera una fuerte presencia de percusión africana en el Changüí.

Actualmente la provincia de Guantánamo cuenta con alrededor de 60 grupos profesionales y aficionados de Changüí, siendo Yateras una de las zonas principales, y se realizan encuentro anuales de esta expresión. Desde este 2004, se efectuará en el mes de diciembre y cada dos años el Festival Nacional del Changui.

Estos encuentros se manifiestan como un fenómeno socio-cultural, pues se ofertan comidas y bebidas típicas, como las fiestas changuiceras de antaño a las cuales acudían las señoras con sus hijas, y el hombre que pretendía sacar a bailar a las jóvenes debía comprarle algunos de los dulces que traía la madre.

JUAN TEODORO FLORENTINO DESTACADO COREOGRAFO

Con un cuarto de siglo a su haber como trabajador en la enseñanza artística como profesor y músico, Juan Teodoro Florentino alcanzó la categoría de primer nivel en coreografía en la manifestación de danza folklórica, en la ciudad de Santiago de Cuba.

Natural de Ojo de Agua, colonia del antiguo central Ermita (hoy Costa Rica), provincia Guantánamo, Juan Teodoro es descendiente de una familia haitiana asentada en nuestro país desde el siglo pasado y ha cultivado las manifestaciones de la cultura de esta etnia por largo tiempo.

Su contribución a la enseñanza artística se materializó en la confección del programa de estudios del folklore original, impartido en las escuelas de enseñanza media, en la Escuela Nacional de Danza y las de Instructores de Arte.

“Me gusta siempre realizar una recreación artística del hecho folklórico, manteniendo la autenticidad de nuestro acervo cultural. Me sustento en el patrimonio nacional de nuestras raíces y teniendo presente en todo momento la identidad de nuestro folklore”, ha declarado.

La utilización de elementos del desarrollo cotidiano de la vida que a la vez son empleados para las ceremonias o las fiestas, ya sea desde un machete de las plantaciones de esclavos africanos como una escoba rústica para barrer la casa, desde el guiro o chekere hasta un tronco cortado por un leñador para construir el tambor bata, u otros instrumentos de la música folklórica haitiana, caracterizan sus coreografías y, al unísono, trasladan un mensaje al público el cual se ve relacionado con el espectáculo.

“Todos estos elementos son los componentes de la fiesta negra o religiosa que nos dejaron nuestros ancestros, que a la vez lo aprendí por tradición familiar”.

Entre las coreografías que ha montado se encuentran: Asi kan bata, La rumba del escobero, Arara, guiro y orisha, Trilogía africana, Ilu bata, Del tambor a la Tumba Francesa, Rumba de Martí y Moncada, La luz del ban rara.

Ha sido alumno del profesor Ernesto Almiñán Linares, destacada personalidad de la cultura cubana, e intervino en el Primer Encuentro Latinoamericano de Enseñanza Artística.

“He conocido historias, anécdotas, pasajes que me han narrado los haitianos sobre sus vidas, los asuntos internos y características del vudu en Cuba y otros aspectos de esta etnia.

“En estos intercambios recibí la colaboración de Rafael García (Papito), quien estuvo al frente del conjunto Caidije, de Camaguey, la institución folclórica haitiana más antigua, y quien me aportó muchos conocimientos”.

Teodoro Florentino es profesor de folklore graduado en el Centro Nacional de Enseñanza Artística en 1982, e Instructor de Arte, especialidad que alcanzó entre 1977 y 1979 cuando estudió en El Yarey, Jiguaní, provincia Granma.

Participa actualmente como coreógrafo y músico en el Conjunto Folklórico Cutumba, con el cual ha estado en giras por España, Alemania, Islas Canarias, Estados Unidos y Venezuela, así como en el espectáculo Viaje al Caribe, en el cabaret Tropicana, de Santiago de Cuba. Labora como profesor de folklore en la escuela de instructores de arte de Santiago de Cuba.

“Mi familia, oriundos del Norte y del Sur de Haití, trajo sus conocimientos, su base cultural y me influyó poderosamente.

“En mi desarrollo artístico –afirma- he participado en varias ceremonias en barracones haitianos durante la llamada Semana Santa así como he consultado a numerosos haitianos, en especial a Gabriel Expret, que fue la persona que desarrolló las manifestaciones artísticas haitianas en Santiago de Cuba y en la región oriental, tanto en el canto, la música y el baile, como en la construcción de los tambores y otros instrumentos musicales típicos”.

Trabajó como coreógrafo en los conjuntos Danza Guerra o Tracatan, de Ciudad de la Habana, en los carnavales de Santiago de Cuba, en centros nocturnos de Holguín, provincia en la que atiende también a grupos folklóricos de la comunidad haitiana de San Germán.

Ha sido ganador en seis de los festivales de las escuelas de arte y de instructores de arte por la mejor presentación de danza folklórica, y obtenido como coreógrafo el Premio de la ciudad de Holguín en los años 2003 y 2004, con el conjunto folklórico Babul, de Guantánamo, así como reconocimientos otorgados por varias instituciones y personalidades de la cultura, como Alicia Alonso, en 1980, y Fernando Alonso en 1982.

Varias instituciones y personalidades de la cultura, como Alicia Alonso, en 1980, y Fernando Alonso en 1982, han entregado reconocimientos a este destacado coréografo por su labor en las danzas folklóricas.

GRUPO CORAL DESANDANN EN CREOLE (22-10-2004)


Desandann es el nombre del único grupo vocal en creole conocido hasta el momento en Cuba y en el área del Caribe, incluido el propio Haití.

Surgió hace diez años como iniciativa de varios descendientes de la comunidad haitiana y su directora, Emilia Díaz Chávez, graduada de Dirección Coral en 1978, expone cómo surgió la idea de su creación:

“Siempre mantuvimos la esperanza de preservar la cultura de nuestros antepasados. La idea de crear un grupo coral surge del intercambio al respecto realizado con Teresita Romero, integrante entonces del Coro de Camagüey y hoy día también del de Desandann, así como de Consuelo Doris, quien se desempeñaba como vicepresidenta de la Asociación Haitiana en La Habana."

Día a día se fueron uniendo a esta idea varias personas que, con dedicación y un alto grado de sacrificio ante las dificultades de orden material y de todo tipo, llegaron a organizar el grupo vocal.

Vinieron jornadas de intensos y sistemáticos ensayos, de concertación de voces y ritmos melódicos, hasta que surgió la primera actuación ante un público.

Fueron esos primeros momentos los que mas recuerdan los integrantes de Desandann. La acogida recibida entre la propia comunidad haitiana en el país alentó a todos en el empeño por desarrollar esta experiencia, única en todo el territorio nacional.

Sus integrantes son descendientes de haitianos:

-Emilia Díaz Chávez, su directora, hija de haitianos.
-Marcelo Andrés Luis, bajo, arreglista y compositor, hijo de haitiano.
-Dalio Arce Vital, hijo de haitiano.
-Marina Collazo, biznieta de haitianos.
-Irian Rondón Montejo, biznieto de haitianos.
-Fidel Romero Miranda, biznieto de haitianos.
-Rogelio Rodríguez Torriente, biznieto de haitianos.
-Yordanka Sánchez Fajardo biznieta de haitianos.
-Teresita Romero Miranda biznieta de haitianos.

El repertorio, todo en creole proviene del folklore haitiano y muestra hoy día diversos
ritmos y géneros: el yambalú, el merengue, música de origen religiosa del vudú, y otros. A veces incorporan movimientos corporales, muy típico en el haitiano y con cierta influencia cubana, como acompañantes de la interpretación oral.

Tienen grabados dos discos y cuentan con más de 50 canciones en su repertorio. Soufflé Van, Man gaje, Edem Chante, Lawouze, Nam Fon Bua, Se Lavi, Tande, Maroule, Au pan nan chay, Papa Danbalah, Se Lamu y Homenaj a soley se cuentan entre los títulos de sus canciones. Del universo coral también interpretan en inglés Let us break bread together y Soom ah will be done, ambas de la autoría de William L. Dawson

Tanto en Haití, donde han actuado en varias oportunidades, como en Estados Unidos de Norteamérica –lugar en el que han estado en tres oportunidades-, Francia, Canadá, Martinica y México han conocido de su maravilloso arte vocal.

El grupo ha sido premiado en diversos certámenes nacionales e internacionales, y recibido el reconocimiento y homenaje de las autoridades y pueblo de la provincia de Camaguey y de otros territorios del país.

DESANDANN SE MULTIPLICA

Y ya se multiplican, porque sus integrantes asesoran a la Cantoría Marta Jean Claude, una agrupación de niños de 6 a 16 años de edad, y dirigidos por Teresita Romero Miranda, del propio grupo Desandann.

Los nombres de los niños integrantes de la Cantoría son los siguientes:

1.- NAOMI MARTINEZ AGUERO 10 años
2.- ELISBET CADOGAN DIAZ 9 años
3.- DARLYN VIAMONTES BERNAL 14 años
4.- LILIAN TIANT ZAMORA 14 años
5.- YENNI ROBLEJO DOILERT 11 años
6.- DIANELIS PEDROSO QUESADA 13 años
7.- ROXANA ROSABAL PAREDES 14 años
8.- LIANNA DE LA CARIDAD LOPEZ DIAZ 13 años
9.- JOHN LEWIN ROBLEJO DOILET 17 años
10.- OSVALDO CESPEDES ROMERO 18 años
11.- WALTER COOPER PEDRO 14 años
12.- DAISEL ROMAGOZA NUÑEZ 12 años
13.- FRANK DANIEL DIAZ PEDROSO 13 años
14.- RAFMIR GONZALEZ GARCIA 15 años, percusionista
15.- MIGUEL ANGEL ESCOCIA RODRIGUEZ 13 años
16.- YURA ROMERO DIAZ 16 años


En la gráfica de 1994, la directora Emilia aparece a la izquierda acompañada de integrantes fundadores del grupo y de otros descendientes de haitianos.

MAGELA DUERME CON LA BANDERA HAITIANA DE CABECERA (18-5-2005)

Los sentimientos míos por Haití, su historia y cercanía a nuestra nación son muy fuertes, declaró Pedro Luis Ramírez García (Ashe) en la apertura de su exposición de pintura Querida Haití, este 18 de mayo, aniversario 202 de la creación de la bandera de ese país, en la sede de su Embajada en Cuba.

Pedro Luis Ramírez es licenciado en Educación Primaria y metodólogo de creación en la Casa de la cultura de Dos Ríos, Palma Soriano. Como miembro de la Asociación Hermanos Saíz ha realizado hasta el momento una veintena de exposiciones personales y más de medio centenar colectivas en Cuba, en 14 galerías de Estados Unidos y Jamaica.

Son tan fuertes los lazos que me unen a la cultura haitiana que mi hija de tres
años, Magela, rodeada de este ambiente y por propia decisión, duerme con una banderita de ese país debajo de su almohada.

Ashe es oriundo de Santiago de Cuba donde desde su Palma Soriano de residencia ha dedicado su afición por la pintura a reproducir estampas del pueblo haitiano.

La agonía de los esclavos, la revolución triunfante de Haití en 1804, sus líderes y el devenir de este país constituye el tema central de la obra artística de este artista criado entre una vecindad de haitianos en la zona oriental cubana.

Esa gran artista de dos islas: Martha Jean Claude, ya fallecida, con sus canciones y la evocación a su querida patria que se radiaba y televisaba fue la que me inspiró desde muy pequeño a tomar esta línea en la pintura.

Querida Haiti es una muestra del potencial creador de este pintor Taif con la imagen, tradiciones, pasajes históricos y colorido de la nación caribeña, en el acrílico sobre lienzo y cartulina.

Fiesta de la bandera, Polimitas haitianas, Zimbi, La Citadel, Máscara de carnaval, entre otras, se cuentan entre las catorce pinturas que componen la exposición de artes plásticas cuya apertura contó con la presencia de representantes del Cuerpo Diplomático y de instituciones políticas y sociales cubanas.

EL VOUDU EN LOS HAITIANOS (22-10-2004)

El término VOUDU es del lenguaje de los Fon de Benin, en el occidente de África, y significa espíritu.

La sobrevivencia de mitos, ritos, ritmos, dioses, tradiciones y representaciones religiosas de los negros esclavos africanos, traídos hacia Haití, fue influida y mezclada con la religión de sus opresores europeos: el cristianismo.

Los espíritus ancestrales (loas) representantes de los distintos aspectos de la vida, de la naturaleza, de las emociones y de las actividades humanas, actúan como intermediarios entre los hombres y los dioses.

El voudu es una religión basada en espíritus familiares de sus practicantes, en actuaciones de ayuda y de protección a ellos.

Carece de base teológica y de una jerarquía, pero tiene sus propios rituales y tradiciones, ceremonias y altares, donde están sus símbolos, imágenes y rezos católicos mezclados con rituales voudus y que la hace una religión única y haitiana.

El voudu ayudó a los esclavos a sobrevivir la esclavitud.

Mantuvieron viejas creencias africanas al tiempo que utilizaban algunas del cristianismo, en un proceso de sincretismo sin igual.

GRUPO MYSTERE DU VADOUN D'HAITI (23-10-2004)

Un houngan (sacerdote) de voudu y artesano fabricante de instrumentos musicales, tanto de rituales religiosos como artísticos, José Gabriel Expret, organizó en Santiago de Cuba en el año 1992 el grupo folklórico Mystere du Vadoun d`Haití.

El houngan José Gabriel Expret, junto a su esposa Silvia Gardez Almaguer y un europeo interesado en el tema del voudu, ante el altar de la residencia haitiana en Santiago de Cuba. En la foto de al lado, tambores y otros instrumentos musicales fabricados por Expret y otros integrantes del grupo.

El conjunto cultiva todos los géneros de la cultura y de la religión haitianas, especialmente el voudu, en la lengua creole.

Lo integran una veintena de bailarines, músicos y cantantes, en su inmensa mayoría descendientes de haitianos tradiciones de sus ancestros.

José Gabriel posee más de 40 años de experiencia como bailarín, percusionista, asesor y profesor cultural. Durante esos años creó varios grupos folklóricos que han alcanzado fama nacional e internacional. Actualmente su esposa, Silvia Gardez Almaguer, e la directora del conjunto Mystere du Vadoun d`Haití.

La mayoría de los integrantes del conjunto actúan también como profesores de otros artistas cubanos o extranjeros interesados en el aprendizaje de toques, cantos, bailes, rituales o en la fabricación de tambores e instrumentos musicales tradicionales haitianos.

Como única agrupación en la ciudad de Santiago de Cuba que cultiva la tradición haitiana del rará, recorre sus calles y parques durante la celebración de la Semana Santa.

El conjunto ha participado en diferentes festivales, encuentros culturales y eventos artísticos, y ha recibido numerosos reconocimientos y premios por su actuación.

En un lapso de tiempo de cuarenta y cinco minutos despliegan su espectáculo en el que combinan las siguientes obras:

-Oricha mayor (Nagó)
-Oggún Balomi
-Ibbó (Changó)
-Papá Legba;
-Machacha;
-Lamento haitiano;
-Dambalá Uedo;
-Celensó;
-Ercili
-Agué
-Guedé
-Grambua
-Espectáculo del folclor cubano
-Estampas del Carnaval santiaguero
-Rará haitiano (con múltiples toques, cantos, bailes y ritos).

VII EDICION EVA GASPAR IN MEMORIAM

La VII edición del evento de raíces haitianas Eva Gaspar in memóriam se realizó del 24 al 26 de marzo del 2006 en el municipio Primero de Enero, provincia de Ciego de Avila.
Este evento tiene carácter anual y se desarrolla en el municipio Primero de Enero desde el año 1999, sobre la base del rescate de una tradición que tiene su origen en las fiestas de Santa Teresa, patrona de la localidad.
La fallecida Eva Gaspar, destacada personalidad integrante fundacional del grupo folclórico Nagó, dedicó en vida todos sus esfuerzos al rescate y continuidad de la cultura haitiana, a partir de los asentamientos de naturales de esa región de América, radicados en ese territorio durante el pasado siglo.
A la séptima jornada en esta año asistieron las agrupaciones portadoras de la cultura haitiana y otras de la provincia Santiago de Cuba como Barranca, Cabildo Cimarrón, Kokoyé, Abureyé y Tiempo joven; las de la provincia Camaguey Caidige y Bonito Patuá; la Tumba francesa, de la provincia de Guantánamo; Petit Dancé, de la provincia de Las Tunas; y Misterio vodú, de la provincia Ciudad de La Habana.
En representación de la provincia sede, Ciego de Ávila, estuvieron los grupos músico-danzarios Okay, del municipio Venezuela; La gran familia, del municipio Ciro Redondo; Renacer haitiano, del municipio Morón; Laroye, del municipio Bolivia; La Cinta, del municipio Baraguá; y Ban Lamé y agó, del municipio capital.
Las presentaciones se realizaron en la tarima aledaña a la Casa de la Cultura Joseíto Fernández; en la pista bailable del poblado Pedro Ballester y en el asentamiento de Sabicú, sitio en el cual tuvo lugar la ceremonia vodú, el día 25 de marzo.
Mayelín Batista, programadora de la dirección de Cultura en el municipio Primero de Enero, explicó al periódico provincial Invasor Digital que durante el evento se efectuó el festival de la canción en creole, el día 23, en el cine Victoria; y un coloquio con el tema central Tras las huellas, en el que se expusieron investigaciones encaminadas al rescate de las tradiciones haitianas en Cuba.
Como actividades colaterales hubo exposiciones de artesanía, relacionadas con la cultura haitiana y el arte culinario, ambas el día 24, en la Casa de la Cultura.
Jean Vaval y Jean Marcos Marsiú, funcionarios de la legación haitiana en Cuba expresamente invitados, acudieron a esta celebración, así como Orlando Bergés, subdirector de la Casa del Caribe, de Santiago de Cuba.
(Fuente: TRAS LA HUELLA DE UNA CULTURA, Por Alexey Fajardo López, periódico Invasor digital, 13 de marzo de 2006)